Roquetas de Mar
La mañana de este viernes, cientos de personas se manifestaron por las calles de Roquetas para reclamar soluciones ante la difícil situación que atraviesa uno de los barrios con más solera del municipio: Las 200 Viviendas. Una manifestación que partió desde el propio barrio y que llegó hasta las puertas del actual Consistorio roquetero.
En la manifestación, convocada por la Asociación de Vecinos Los Girasoles, contó con la asistencia de vecinos y con la de miembros de varias formaciones como Manolo García, Rafael Torres, Maricarmen Cuadrado, (PSOE de Roquetas), Luis Manuel Pomares y Martirio Fernández (Vox Roquetas), Rodrigo Alonso, Clotilde Salvador y Juan José Bosquet (Parlamentarios andaluces de Vox), y Belén Pérez (ex portavoz de IU Roquetas).
Problemáticas
La manifestación reflejó el hartazgo existente por la situación del barrio que se encuentra con distintas problemáticas, que cuentan como eje central la inseguridad. Las problemáticas se cuentan por más de media docena: quejas por venta ambulante ilegal, prostitución en plena calle, ruidos, agresiones a barrenderos de Urbaser, calles sucias, un mercadillo ilegal y trapicheo de drogas, entre otras situaciones que hacen que la vida en este barrio roquetero sea muy complicado para cada vecino que reside en él.
No en vano, el ambiente que se vivió durante la manifestación, sobre todo a la llegada a las puertas del Ayuntamiento de Roquetas fue tenso. De hecho, uno de los momentos fue el protagonizado por una mujer que le explicaba al regidor municipal, Gabriel Amat, que «y cada vez está peor, los policías aquí metidos. Tenía usted que tener ocho en una punta y ocho en otra y ahí no se ponía ningún mercado todos los días», además de expresarle ella y otros vecinos que «sí podéis», entre aplausos y una sonora pitada.
Ante la protesta vecinal a las puertas del Ayuntamiento de Roquetas de Mar, el alcalde, Gabriel Amat, respondió que «mi compromiso, por amor propio, es trabajar para buscar soluciones a los problemas del barrio de Las 200 Viviendas». El primer edil dió la razón a los representantes vecinales en sus demandas y explicó que desde el Ayuntamiento van a hacer todo lo que este en su mano «dentro de nuestras competencias para que el mercadillo ilógico, indebido y sin licencia no se monte donde está, trastornando a los vecinos de una ciudad como es Roquetas y a un barrio como es las 200 Viviendas».
El alcalde, no obstante, dejó muy claro que la competencia de la seguridad ciudadana es del Gobierno de la nación. «En ese mercadillo se vende de todo. No voy a ir más allá. Pero para eso esta el Gobierno y las Fuerzas de Seguridad del Estado que son los que tienen que controlar lo que allí sucede». Dicho esto, Amat reconoció que «el Ayuntamiento debe estar ahí también y vamos a estar. Y si desde el Gobierno de España no me ofrecen soluciones, ya es por amor propio que tiene este acalde, vamos a hacer lo que sea necesario por mejorar la convivencia. No porque nos corresponda, sino por los ciudadanos del barrio de las 220 Viviendas. Y lo vamos a hacer».
«No es una tarea fácil»
Amat reconoció que el trabajo que hay por delante es arduo. «No es una tarea fácil, pero cada vez que quiero que entre la Policía Municipal ahí pido la colaboración del subdelegado del Gobierno para que la Guardia Civil nos acompañe». En el mercadillo, explicó el alcalde, hay entre 500 o 1.000 pequeños puestos en el suelo en todas las calles. Para su control no sólo es necesario que desde el Ayuntamiento mandemos a la Policía Local, dos o tres parejas. Si lo hago tengo que meter la ambulancia detrás. Y esa sí es mi responsabilidad. Corren un serio riesgo de que puedan salir machacados».
El alcalde insistió en el interés del Ayuntamiento por buscar soluciones que mejoren la vida del barrio y que se devuelva la normalidad. Pero no «es solo competencia municipal. La administración del Estado, insisto, también debe colaborar porque es competencia suya, no municipal».
Desde el Consistorio se pidió al Gobierno que permitan la contratación de 20 policías locales más. «He hablado con los responsables en Almería para que me lo autoricen. Si la respuesta es negativa no podemos hacerlo. Mi pretensión -explicó Amat- es crear un grupo de Policía Local especial para abordar este tipo de situaciones». Al primer edil no le vale que el mercadillo deje de celebrarse. «He estado tres o cuatro meses desmontado cuando entró la Guardia Civil. Entonces limpiamos todo, pero la benemérita estaba detrás por si había problemas. Pero si no hay continuidad al poco tiempo, desgraciadamente, lo vuelven a montar».
El PSOE lamenta la falta de respuesta del alcalde, mientras que Vox critica al bipartidismo
Por su parte, varios concejales y militantes del PSOE de Roquetas de Mar acudieron también a la manifestación para mostrar su apoyo a los vecinos del barrio. El concejal socialista Rafael Torres lamentó la falta de respuesta del alcalde y criticó muy duramente el dato que el propio alcalde dio a los vecinos en la concentración, cuando llegó a decir que el 80% de las personas que acuden al mercadillo ilegal de Las 200 vienen de fuera de Roquetas, incluso de otras provincias, «es decir, que si vienen a trapichear es porque aquí encuentran menos dificultades que sus lugares de origen, pero cuando los vecinos se quejan, Amat sale con la excusa del mal estudiante y dice que la Subdelegación le tiene manía».
«Lo que no se puede pretender es que tras 30 años sin mover un dedo ante el deterioro de este barrio, ahora quiera que la Policía Local tenga que ir escoltada por la Guardia Civil, porque la situación se le ha ido completamente de las manos, pero en lugar de admitirlo y decirlo cara a cara al coronel, al comisario, al subdelegado y demás mandos presentes en la Junta de Seguridad, se esconde cobardemente detrás de cartitas que no sirven para nada».
Rafael Torres recordó que, además del mercadillo ilegal, cuestiones como la salubridad de las calles, el control de los negocios, los ruidos o el mantenimiento y el estado de los edificios dependen de las ordenanzas municipales y por tanto del Ayuntamiento, por lo que «lo que tiene que hacer el alcalde, en lugar de andar mandando cartas, es asumir sus competencias y sentarse con el subdelegado y los demás cuerpos policiales para ver de qué manera se pueden poner a trabajar todos juntos para afrontar esta dramática situación que, como llevamos años advirtiendo desde el PSOE, cualquier día nos va a estallar en la cara a todos».
A su vez, desde Vox Roquetas argumentaron que «las políticas de fronteras abiertas de PP y PSOE han convertido al barrio de las 200 Viviendas de Roquetas de Mar en un gueto de inmigrantes ilegales donde la inseguridad, mercadillos ilegales, prostitución y tráfico de drogas campan a sus anchas. El día a día de los pocos roqueteros que quedan es insoportable».
Contexto
El barrio, que nació en los años 60 para acoger a trabajadores españoles que volvían de Alemania y otros países, con el paso de los años contó con la llegada de inmigrantes del Norte de África, de Europa del Este y de otras zonas, llegando a contar con más de 100 nacionalidades.
En sus comienzos, esta barriada era una zona pacífica, que con el paso de los años se fue deteriorando debido a diversos motivos como el «abandono» de las administraciones, la falta de programas de integración, un paro estructural y poca presencial policial, situación que se volvió casi irreversible para vecinos.