El viento no pudo con la procesión de Santa Ana pero sí condicionó el recorrido marítimo

Santa Ana y la Virgen del Carmen, contemplan el mar en el momento en el que se extrae el agua para el lavado de cara. /N. A.
Santa Ana y la Virgen del Carmen, contemplan el mar en el momento en el que se extrae el agua para el lavado de cara. / N. A.

Las embarcaciones no pudieron salir al mar en dirección a Aguadulce y se limitaron a recorrer el interior del Puerto de Roquetas

JULIO VALDIVIAROQUETAS DE MAR

Cientos de vecinos y visitantes se dieron cita un año más este viernes por la tarde-noche, en la tradicional procesión marítimo-terrestre de Santa Ana y la Virgen del Carmen, un recorrido mixto declarado de Interés Turístico, que estuvo marcado por el fuerte viento reinante y por el estreno de la marcha procesional compuesta por José Domingo Castillo.

El viento se dejó notar a la salida de las imágenes del templo, que se demoró algo más de lo previsto, y acompañó a la comitiva durante todo el recorrido, incluyendo la parada en la explanada del Faro, donde se procede todos los años al lavado de cara con agua recogida del mar, en el que participó el alcalde del municipio, Gabriel Amat, que acudió a la procesión junto a la mayor parte de la Corporación Municipal. Tras el lavado fue el momento de retomar el recorrido para el embarque de las dos imágenes, que supone uno de los momentos más emotivos de la procesión y en el que se reúnen cientos de personas. Pero esta vez Santa Ana y la Virgen del Carmen y las numerosas embarcaciones que participan cada año, no fueron muy lejos, ya que las autoridades prohibieron que la procesión saliera al mar debido al fuerte viento, por lo que la procesión marítima se limitó a dar algunas vueltas dentro del recinto portuario, antes de desembarcar a la patrona para tomar el camino de regreso a la iglesia de El Puerto.

Previamente se celebró otra actividad también tradicional como es la cucaña que también fue algo atípica, ya que se concluyó sin que nadie se llevara las banderas. El viento obstaculizó mucho a los participantes que no pudieron ganar una competición que se alargó más de lo previsto.