Vecinos de la Urbanización reclaman más presencia policial ante el aumento de robos

La asociación Urba-Roquemar asegura que la impunidad llega al punto de que los ladrones llaman a cerrajeros para que les abran las casas

JULIO VALDIVIA ROQUETAS DE MAR

Vecinos de la Urbanización de Roquetas de Mar han reclamado un aumento de la vigilancia este invierno. La reivindicación no es nueva. Todos los años por estas fechas aumenta la preocupación con la marcha de los visitantes y el aumento de casas vacías, que atraen a los amigos de lo ajeno. Pero sí llama la atención la sensación de que la cosa va a peor, que el verano ha sido peor que otros años en materia de seguridad y que se teme que el invierno también empeore con respecto a los anteriores.

Al menos, esa es la preocupación de la Asociación de Vecinos Urba-Roquemar, que representa a los residentes de la mayor zona turística de la localidad, cuya presidenta, Melanie Homburg, reclamaba este lunes, en declaraciones a IDEAL, mayor presencia policial. «En verano ya se notó que hubo robos, en casas y apartamentos, de gente que llega y se encuentra todo desvalijado», explicó Homburg, que denuncia que ha habido casos en los que los ladrones han llamado al cerrajero para que les abra la puerta.

«La sensación es que ha habido más robos que otros años», indicó en este sentido, si bien puntualizó que en algunos casos se trataba de viviendas que han permanecido vacías durante toda la pandemia y se desconocía cuándo se produjeron los robos.

No obstante, la presidenta de Urba-Roquemar también criticó que este verano se ha notado menos presencia policial, particularmente de la Policía Local. «La presencia policial que hemos visto ha sido en las horas de cierre de los locales, pero no el resto de las horas», dijo en alusión a las restricciones a la apertura de los negocios que todavía existía este pasado verano.

Ahora, pasado el verano, aumenta el temor a los robos, que no solo afecta a las viviendas vacías, también a algunos negocios, como los chiringuitos, algunos de los cuáles han sufrido robos en los últimos días. Pero los problemas no solo han sido robos, para el colectivo vecinal la relajación en la vigilancia también ha generado otros problemas como el vandalismo en las zonas de playa que han sufrido particularmente los negocios de hamacas. Los cierres de negocios de hostelería, trasladaron a algunos turistas que todavía querían continuar su fiesta hasta la playa y se han producido daños, ante la ausencia de control.

Por ello, ahora que empieza el invierno, desde la asociación se ha demandado mayor presencia policial para evitar los robos en las casas vacías que se producen incluso durante el día, según denunció su presidenta.

Deficiente iluminación, fuente de inseguridad

Urba-Roquemar demandó mejoras en la iluminación de algunas zonas, que permanecen oscuras por las noches, lo que en su opinión multiplica la sensación de inseguridad. Su presidenta, Melanie Homburg, mencionaba por ejemplo los corredores verdes intermedios que aún no se han arreglado, donde al deficiente mantenimiento de jardinería se une la mala iluminación, así como calles paralelas a las vías principales que siguen con luces antiguas.