La última medida del Ayuntamiento de Roquetas para los perros levanta controversia

El Consistorio ha llenado el pipican del parque Los Bajos con cantos rodados, según ha reconocido esta tarde por un error de la empresa

J. VALDIVIA ROQUETAS DE MAR

Desde lejos parece que ha nevado en el pipican del parque de Los Bajos, pero al acercarse se puede ver que este espacio canino se ha llenado de cantos blancos, al parecer por error, según ha reconocido el Ayuntamiento. Ha sido esta mañana, apenas llevan unas horas, pero suficientes para haber generado asombro, especialmente entre los dueños de los perros, que no terminan de entender lo que pretende.

La cantidad que se ha llevado hoy no ha dado para cubrir toda la zona de forma uniforme, mientras tanto las imágenes, burlas y cabreo circulan en redes desde que a primera hora de la mañana comenzara la instalación.

Los críticos con la medida -incluido el PSOE de Roquetas que en sus redes ha calificado lo ocurrido de «improvisación» y «chapuza»- aseguran que las piedras dificultan la recogida de los excrementos, ya que al recogerlos es fácil llevarse con ellos las piedras, tal y como ocurre en las jardineras de la parte renovada del Paseo de los Baños, también decoradas con un material similar. Además, en caso de que las heces sean poco consistentes alertan de la facilidad para que la suciedad se impregne y se quede en las piedras.

Entre los viandantes que contemplaban hoy la escena, había quiénes se preguntaban cómo iban a limpiar los excrementos los barrenderos con las piedras, y también los que advertían que muchos perros no podrían entrar porque les molestarían y les causarían dolor en las patas.

El Ayuntamiento asegura que ha habido un error

A preguntas a IDEAL, el Ayuntamiento roquetero atribuye la instalación a un error, ya que la idea era cambiar el material que sirve de base para el pipican, pero no con los cantos rodados blancos que se han instalado esta mañana, por lo que es de prever que sean retirados en las próximas horas.

Fuentes municipales aseguraron que se había pedido una tierra especial y que la empresa se ha equivocado, por lo que los trabajos de instalación se han paralizado. La intención era usar grava de río rodada, sin aristas. «El perro corre bien, drena estupendamente y no se daña las patas», indicaron desde el Ayuntamiento de Roquetas, que destacaron además que es un material muy económico, aunque requiere compactar la tierra antes de esparcirlo encima.