Los trabajadores de Urbaser inician este domingo una huelga indefinida para reclamar un nuevo convenio

Los trabajadores de Urbaser ya se manifestaron hace dos años para reclamar un nuevo convenio colectivo. /R. I.
Los trabajadores de Urbaser ya se manifestaron hace dos años para reclamar un nuevo convenio colectivo. / R. I.

El alcalde pidió ayer colaboración para evitar la acumulación de basuras estos días y dejará de pagar a la empresa los días de huelga

JULIO VALDIVIAROQUETAS DE MAR

Si nada lo remedia, el municipio de Roquetas sufrirá a partir de las nueve de esta noche una huelga indefinida de recogida de basuras y limpieza viaria convocada por el comité de empresa de la concesionaria Urbaser.

Los trabajadores decidieron esperar a la finalización de la Semana Santa para evitar el daño que una huelga de este tipo podría ocasionar a la imagen de la ciudad y, una vez concluidas las vacaciones, comenzarán hoy con sus medidas de presión para reclamar la firma de un nuevo convenio colectivo que llevan esperando desde hace tiempo. De hecho, hay que recordar que en agosto de 2017 ya se vivió una situación similar, con convocatoria de huelga incluida, que finalmente se desconvocó ante las peticiones del Ayuntamiento de que se esperara a la adjudicación del nuevo contrato de recogida de basuras y limpieza viaria, que por aquel entonces estaba en proceso de tramitación.

Ahora, con el contrato ya firmado hace más de un año, con la misma empresa que venía realizando el servicio hasta ahora, los trabajadores vuelven a reclamar un convenio que según el sindicato CSIF, mayoritario en el comité de empresa, llega bloqueado desde el año 2015.

Amat pide colaboración

Ante el inminente inicio de la huelga, el alcalde, Gabriel Amat pidió ayer colaboración ciudadana para que mientras se soluciona el problema «Roquetas esté lo menos sucia posible». Por ello, se pidió a los vecinos que reduzcan los residuos, especialmente podas y enseres, durante los días de huelga.

Además, anunció que el Ayuntamiento dejará de abonar a la empresa concesionaria el importe correspondiente a los salarios de los trabajadores en huelga y que reducirá de forma proporcional el recibo de la basura a los ciudadanos.

El Ayuntamiento anunció asimismo que se reforzarán los servicios de seguridad y vigilancia de las instalaciones, elementos mecánicos y puntos de recolección, para garantizar el cumplimiento de los servicios mínimos, que han sido marcados por la Dirección General de Trabajo y Bienestar social en resolución del 11 de abril.

Concretamente, los servicios mínimos serán de un 100% de recogida diaria en centros de salud, centros educativos, mercados de abastecimiento, mataderos, mercadillos y centros prestadores de servicios sociales. En cuanto a la recogida de residuos sólidos domiciliarios serán de un 30 por ciento durante las dos primeras semanas de huelga y, a partir de la tercera semana de huelga, se aumenta al 40 por ciento. En cuanto a la limpieza viaria, se mantendrá el 20% de la plantilla de la empresa destinada a la limpieza viaria, debiendo extremarse la limpieza en los alrededores de los contenedores. A partir de la tercera semana de huelga, el porcentaje subiría al 25%. Y por último, también se ha establecido la presencia de un capataz, una persona de taller por turno de trabajo y otra de oficina.

Enfrentamiento político

El asunto generaba ayer un duro enfrentamiento entre el PSOE y el PP. Los socialistas recriminaron a través de un comunicado la «falta de iniciativa» del alcalde para resolver el problema, acusándole de «dejación de funciones». Para el candidato a la Alcaldía por el PSOE, Manolo García el conflicto «es un ejemplo más de la connivencia del PP con la empresa concesionaria, que no solo no está cumpliendo con el contrato año y medio después de su firma, manteniendo nuestras calles sucias, sin incorporar todos los medios prometidos, sin hacer el punto limpio, ni las acciones educativas prometidas, es que también se está incumpliendo con lo acordado con los trabajadores en 2017».

Para García, no se trata de un conflicto ajeno al Ayuntamiento como para que el equipo de Gobierno no intervenga, ya que Urbaser es una empresa concesionaria que recibe «10 millones de euros al año que pagan todos los roqueteros con su esfuerzo para mantener sus calles limpias». Sin embargo, «es evidente a ojos de cualquiera, que no se está cumpliendo el contrato, que nuestras calles siguen sucias y descuidadas y la precariedad laboral que sufren los trabajadores, que tienen sus sueldos congelados desde 2011, es parte de un problema ante el que el alcalde no puede ponerse de perfil».

García aseguró que la «ausencia» en los últimos 8 años del alcalde se mantiene pese a su dimisión como presidente de la Diputación y «sigue sin estar al frente de los grandes retos que tiene nuestro municipio», dijo tras reclamar al primer edil que exija a la empresa concesionaria que cumpla con sus obligaciones o rescinda el contrato y busque una nueva empresa que esté dispuesta a hacerlo.

Unas críticas que fueron respondidas ayer mismo por el alcalde roquetero, Gabriel Amat, quien lamentó la «poca delicadeza» de Manolo García «al querer aprovecharse políticamente de un gran problema que existe entre los trabajadores y la empresa; un problema en el que el Ayuntamiento está haciendo todo lo que tiene que hacer, siempre defendiendo y buscando la forma de perjudicar lo menos posible al colectivo de trabajadores».

Amat reconoció que «no es fácil» resolver la situación, ya que «hay 2.015.849 euros de diferencia en las nóminas de personal entre el presupuesto que la empresa tiene previsto y su gasto actual». De igual forma que «es lógico que los trabajadores no quieran ver disminuida su nómina», añadió.

Según el alcalde, hace más de un año que el Consistorio está tratando de evitar el conflicto negociando con todas las partes, por lo que acusó al candidato socialista de no saber lo que está pasando, ya que «no es que quieran subir su nómina, sino mantener las horas extras y los festivos, que llevan cobrando más de un año». «Siento vergüenza ajena de que el PSOE, que es el responsable de la oposición, sin mirar los intereses del municipio, se apunte a criticar una postura política. Los ciudadanos le castigarán por su comportamiento y falta de responsabilidad con su municipio», dijo.