La UTE Tejera-Mezfal hará el acceso a la A7 en Aguadulce por la calle Galán

Se trata de la primera fase de este importante proyecto, para el que se ha previsto una inversión de 1,7 millones de euros y un plazo de ejecución de 14 meses

J. VALDIVIA ROQUETAS DE MAR

El alcalde de Roquetas de Mar, Gabriel Amat, acompañado por la concejal de Hacienda, Maite Fernández Borja, firmó ayer el contrato administrativo de obra del primer tramo del nuevo acceso a la A7 en Aguadulce, concretamente desde la glorieta situada en la Avenida Carlos III por la calle Galán, hasta la glorieta ubicada en la calle Padre Bartolomé Marín.

Este contrato, firmado con la UTE Construcciones Tejera S.A -Mezfal S.L, se ha adjudicado por un importe de 1.739.568 euros y cuenta con un plazo de ejecución de 14 meses, desde la firma del acta de comprobación.

El alcalde de Roquetas de Mar, Gabriel Amat, destacó la importancia de una actuación con la que se pretende resolver la problemática de acceso existente en la zona nordeste de Aguadulce desde la A7.

«Es una obra muy importante para Aguadulce porque el puente que se va a construir atravesará la Rambla San Antonio facilitando el acceso a la calle Galán»». «Nuestra intención es que esta avenida finalice en la N-340, en este momento estamos para que se lleve a cabo el deslinde de la rambla, el objetivo del Ayuntamiento es acometer la remodelación de este espacio», explicó el alcalde.

La primera fase de esta actuación supondrá el inicio de un proyecto que, junto a las obras de la Avenida Muñoz Seca, actualmente en ejecución, supondrá una importante transformación y modernización de la zona y, resolverá a su vez, los problemas de retención del tráfico rodado que se registran en la actualidad en el acceso al semienlace de Aguadulce. Además, la empresa encargada de estos trabajos asumirá también distintas actuaciones complementarias de señalización, jardinería y riego, así como, de alumbrado público.

Se trata de una actuación muy esperada que se lleva preparando desde que se planteó el semienlace, lo que ha sido objeto de críticas por su lentitud, que el alcalde, Gabriel Amat, justificó por las dificultades para conseguir los terrenos afectados que no son municipales.