Los semáforos llegan a varios puntos de Roquetas tras la apertura de la Variante

En los pasos cercanos al centro comercial Gran Plaza habrá por fin semáforos pronto. :: J. VALDIVIA/
En los pasos cercanos al centro comercial Gran Plaza habrá por fin semáforos pronto. :: J. VALDIVIA

Se instalarán sobre todo en la avenida de Roquetas, carretera de Alicún y avenida Sabinar, donde hasta ahora el Consistorio se resistía a usarlos

JULIO VALDIVIA ROQUETAS DE MAR

Tras años negando el problema ocasionado por las medianas de palmeras y farolas, y culpando a peatones y conductores de los atropellos, el Ayuntamiento de Roquetas de Mar está empezando a adoptar medidas para afrontar la problemática. Ya lo hizo hace dos años con las primeras actuaciones en la avenida Carlos III y la carretera de Alicún, con buenos resultados, y ahora prepara nuevas actuaciones como la instalación de varios semáforos peatonales y pasos de peatones inteligentes, cuyo contrato se encuentra en estos momentos en la fase final de licitación.

En concreto, la principal medida es la instalación de semáforos peatonales en varios puntos, en el eje principal de la ciudad, es decir, en la avenida Carlos III, carretera de Alicún y avenida Sabinar. La medida de los semáforos peatonales ha sido propuesta en numerosas ocasiones, y desde el equipo de Gobierno siempre se ha rechazado con el argumento de que ralentizan el tráfico y pueden generar un problema de atascos, especialmente en los meses de verano. Sin embargo, la reciente apertura de la Variante, ha abierto esta posibilidad, al contarse ya con una vía rápida que evita tener que atravesar las avenidas en caso de desplazarse entre la A7 y las urbanizaciones turísticas.

En el pliego de condiciones técnicas del concurso, al que ha tenido acceso IDEAL, el Consistorio reconoce que tras la apertura de la Variante se espera que mejoren las condiciones de movilidad «pero que sigan persistiendo alguno de los problemas actuales, además de generarse nuevos puntos conflictivos». Entre ellos se cita la rotonda de acceso a la Urbanización de Roquetas por la avenida Rosita Ferrer y la avenida del Mediterráneo, que ya ha sufrido problemas de intenso tráfico desde que se abriera la Variante.

11 atropellos en 2017

Antes de sacar a concurso la instalación de nuevos semáforos, el Consistorio realizó un primer estudio en los primeros meses del año pasado «lejos de la carga del periodo de verano», en el que se reconoce la necesidad de medidas en materia de seguridad vial. De hecho, cita la existencia de 11 atropellos en el año 2017, «con especial incidencia en la Nacional 340a y en la carretera de Alicún, lo que representa una preocupación tanto para los ciudadanos como para el propio Ayuntamiento».

En vista de la situación, el Consistorio considera necesario adoptar medidas que «ayuden a mejorar el tráfico y la seguridad vial y que se perciban favorablemente por parte de la ciudadanía como un esfuerzo del municipio por mejorar la movilidad, a la vez que se construyen nuevas infraestructuras en colaboración con el Ministerio de Fomento y otras administraciones».

El estudio concluye algunas cuestiones que suponen un giro importante con respecto a la postura municipal con respecto a la regulación semafórica de las intersecciones, a la que siempre se ha temido por su supuesta generación de atascos. Así, reconoce que si bien la permeabilidad en bajas intensidades de tráfico es mayor en las rotondas sin regulación semafórica, «es previsible que en épocas con una alta intensidad de tráfico sea necesaria una regulación semafórica de dichas intersecciones que consiga realizar un reparto de tráfico más eficiente, mejorando la situación de movilidad».

En base a todo ello, el Ayuntamiento roquetero pretende llevar a cabo actuaciones a corto y largo plazo para ir mejorando las condiciones de seguridad vial y de tránsito vehicular. Las de corto plazo son las primeras de este nuevo plan, que están actualmente en proceso de licitación con un contrato por importe de 289.256 euros y cuyas ofertas presentadas llevan un mes en evaluación.

En ese contrato se incluye la instalación de nuevos semáforos peatonales en una decena de puntos, como en la avenida de Roquetas, donde se instalarán en la esquina con la avenida de Juan Carlos I y en la esquina con calle Romanilla. En el primer caso, el Consistorio reconoce ahora lo que los vecinos llevan décadas denunciando: que el número de personas que atraviesan continuamente la avenida de Roquetas genera largas paradas de vehículos e incluso colas en situaciones de gran intensidad. En el caso de la esquina con calle Romanilla el problema está en la cercanía de los pasos existentes (sobre la que ya alertó el Plan de Movilidad de hace más de una década) y que los giros generan situaciones «peligrosas».

Otro punto con semáforos será el número 362 de la carretera de Alicún, donde un supermercado genera un gran tránsito de peatones. Parecida situación se da en esta misma vía entre los números 402 y 420, con gran movimiento peatonal por zonas comerciales y escolares, que llegan a requerir presencia policial a las horas de entrada y salida de colegios. Al igual que ocurre en los pasos existentes antes y después de Gran Plaza, que vieron solucionada parte de su peligrosidad con una actuación hace unos años, pero que ahora contarán también con los semáforos. En esta vía, concretamente en la intersección con la avenida de Curro Romero, también se instalará otro de estos semáforos peatonales.

En la avenida Sabinar son varios los pasos objeto de mejoras con este nuevo plan, como el cercano a la calle Jamaica, el existente frente al Mercadona, esquina con avenida Rosita Ferrer o el de la intersección con la calle Marina Mercante.

Otra actuación será la instalación de nuevos sistemas de encendido dinámico, formado por marcas luminosas horizontales y señales lumínicas verticales. Sería un sistema similar al ensayado ya en uno de los pasos peatonales de la avenida Reino de España, que cuando funciona, da gran luminosidad al paso delos peatones, que advierte a los conductores de su presencia. Uno similar se pretende instalar en la avenida de Roquetas a la altura del Mercado de Abastos y también en el paso existente a la altura del pabellón de deportes Infanta Cristina.

Por último, la actuación licitada contempla la modificación de la regulación de varios semáforos ya existentes, caso de la conflictiva intersección entre la avenida de Roquetas y la avenida del Perú, cuyos semáforos están en ámbar intermitente y cuyo cruce se reconoce que tiene «baja visibilidad» que genera «situaciones de peligro».

En la avenida Carlos III, donde sí se instalaron semáforos recientemente, se realizarán cambios en el existente a la altura de la calle Doctor Barraquer, al igual que en el tramo de unión y rotonda del Paseo Marítimo, donde los cruces son independientes y las distancias cortas. Otro cambio se llevará a cabo en la avenida Carlos III a la altura del número 360, debido a la «escasa visibilidad de las señales» actualmente.