La playa de La Romanilla registró un ambiente tranquilo en Las Moragas de este año / Juanen sánchez

Los roqueteros optaron por la prudencia con unas Moragas sin apenas público

La tradicional fiesta navideña de Roquetas fue celebrada muy discretamente este año tras los llamamientos a la responsabilidad

JULIO VALDIVIA Roquetas de Mar

El día era perfecto para una jornada de Moragas, sin viento y con un sol y unas temperaturas primaverales, pero los roqueteros decidieron actuar ayer con responsabilidad y esta tradicional fiesta navideña no tuvo el ambiente de otros años en la playa de La Romanilla.

No faltaron los incondicionales, pero en grupos más reducidos, que se fueron ampliando conforme pasaba la tarde, pero nada que ver con las miles de personas que abarrotan esta playa roquetera todos los años.

Había especial interés este año por la afluencia de público, ya que ha sido el primero en el que se celebra la fiesta desde que estallara la pandemia. La decisión del Ayuntamiento de mantener la cita pese al momento actual, con cifras de contagios récord, ha provocado críticas estos días desde la oposición.

Días antes, el alcalde, Gabriel Amat, llamó a la responsabilidad de todos y pidió a los que decidieran asistir que guardaran la distancia y usaran la mascarilla, un elemento que ayer brilló por su ausencia en las playas. Pese a todo, el primer edil se mostró satisfecho por la responsabilidad de los roqueteros, teniendo en cuenta que fueron muy pocos los que se acercaron a disfrutar de la fiesta, optando la mayoría por quedarse en casa en una jornada tan especial en el municipio.