Roquetas reclama pagar el agua desalada a precio de 2021 y financiar los sobrecostes

El Ayuntamiento que preside Amat reconoce que la subida de los precios aprobada por Acuamed obligaría a subir las tarifas del agua

JULIO VALDIVIA ROQUETAS DE MAR

La Junta Local de Gobierno del Ayuntamiento de Roquetas de Mar aprobó recientemente una solicitud a la entidad estatal Acuamed para que siga facturando el coste del agua desalada conforme a las tarifas de 2021, lo que implicaría anular las facturas ya emitidas para los meses de enero, febrero, marzo y posiblemente abril, cuya devolución ya fue ordenada por el Consistorio roquetero dado el incremento de los precios aprobado a principios de año como consecuencia del aumento de los costes de la electricidad.

El acuerdo aprobado por el Ayuntamiento de Roquetas ha sido remitido tanto a Acuamed, como a los ayuntamientos del Poniente que reciben agua desalada y a la Junta Central de Usuarios del Poniente Almeriense. En él también se propone a la entidad estatal que se financie el sobrecoste soportado para que no tener que hacer frente al mismo de manera inmediata.

La solicitud aprobada se une a la trasladada a Acuamed el pasado marzo por la Junta Central de Usuarios, en la que como se recordará, se pidió acogerse al Decreto de sequía aprobado por el Gobierno que reduce el coste del agua desalada para riego, reclamándose que esa bonificación también se aplicara para el agua para consumo humano. Aquella petición no ha sido hasta el momento respondida por la entidad estatal, según reconoce el propio Ayuntamiento en su solicitud.

Como ya avanzó IDEAL el pasado febrero, todos los municipios del Poniente que reciben agua desalada, es decir, El Ejido y Vícar, además de Roquetas de Mar, están devolviendo los recibos tras los fuertes aumentos del precio del agua desalada. En el caso de Roquetas de Mar ese aumento ha sido del 156 por ciento con respecto a 2021, aunque Acuamed calculó en un 300% el aumento de sus costes de producción de agua desalada.

Roquetas, además de informar a Acuamed de la devolución de las facturas, reclamó a la entidad información de los estudios en los que se basaba la decisión de la subida de las tarifas, algo que se contestó pocos días después, asegurando que para determinar la cifra «se han tenido en cuanta los estudios y análisis realizados por los asesores de Acuamed sobre la situación actual y de futuro del mercado eléctrico nacional, de los que se desprende que el precio medio esperado para la energía para el año 2022 puede situarse entorno a los 150 euros/MWh».

Acuamed también aseguró que dada la «volatilidad» del mercado, en caso de «cambios significativos» se procedería «a la mayor brevedad» a recalcular las tarifas. En cuanto a las nuevas tarifas, la entidad estatal se mostró dispuesta «buscar fórmulas que, sobre la base del principio de recuperación de costes en el medio plazo, posibiliten graduar el impacto económico».

Un impacto que afecta sobre todo a Roquetas de Mar, municipio que es el que mayor cantidad de agua desalada recibe. De hecho, casi un 32 por ciento del total se suministra a Roquetas de Mar, estimándose por Acuamed un déficit económico con respecto a sus tarifas de 2021 de casi 2 millones de euros, mientras que en el caso de El Ejido, que apenas consume el 8% del suministro, ese déficit se cifró en 372.976 euros y en Vícar, con un consumo del 8,3% se calculó en 394.970 euros.

El informe también determina que el incremento de las tarifas entre 2021 y 2022 supondrían 735.271 euros y 1.261.208 euros en 2023, mientras que en El Ejido serían 221.356 y 338.069 respectivamente y en Vícar 316.862 y 436.536 euros. «Unos incrementos de costes para 2022 que en ningún caso pueden ser soportados por las tarifas actuales de agua y ya implicaría un incremento de estas en un momento de desbocado incremento del IPC», advierte el Ayuntamiento de Roquetas de Mar en su escrito.

IU apuesta por energías renovables

Izquierda Unida de Roquetas de Mar mostró ayer su apoyo a las peticiones trasladas a Acuamed para contener el precio del agua desalada, asegurando que «este servicio básico no puede ser objeto de los vaivenes del mercado, cuidando que el recibo no repercuta en la ya maltrecha economía de los roqueteros», dijo su portavoz Juan Pablo Yakubiuk. La formación recordó que ya advirtió en su día al alcalde, Gabriel Amat, que la apuesta por el agua desalada incrementaría los costes y abogó por el uso de energías renovables para reducir el impacto de la subida del precio de la electricidad en los costes de producción.