La empresa Alsa probó hace unos días un modelo de bus similar al que quiere comprar Roquetas.

Roquetas quiere buses eléctricos para el futuro servicio de transporte público urbano

El Pleno de esta semana tratará una petición de subvención para la compra de cuatro buses eléctricos de 12 metros para el futuro servicio, lo que obligará a introducir cambios en los pliegos

JULIO VALDIVIA ROQUETAS DE MAR

El Pleno del Ayuntamiento de Roquetas de Mar debatirá mañana jueves una petición de subvención para la adquisición de cuatro autobuses eléctricos, que se esperan financiar a través de una convocatoria del Ministerio de Transportes con fondos europeos. Una adquisición que si bien no se condicionará la puesta en marcha del servicio de transporte urbano, sobre el que el teniente de alcalde y concejal de Gobierno Interior, José Juan Rodríguez, mantiene el compromiso municipal, sí implicará cambios con respecto a las condiciones diseñadas en 2019 para la prestación del mismo.

De hecho, Rodríguez explicó a IDEAL que, en caso de conseguirse la subvención, habrá que hacer un estudio sobre las nuevas necesidades técnicas que implicará sustituir los buses de combustión inicialmente previstos por unos eléctricos, así como para modificar las condiciones de la concesión, ya que el Ayuntamiento adquirirá los vehículos, lo que rebajará los costes del servicio diseñado en su día.

En concreto, la subvención solicitada al Gobierno de España calcula una inversión de 2.560.000 euros, con una aportación de fondos europeos de unos 800.000 euros. En esa se incluye, además de la compra de cuatro autobuses de 12 metros eléctricos, un contrato de asistencia técnica para revisar las condiciones del servicio valorado en otros 120.00 euros, así como la adquisición de 40 marquesinas 'inteligentes' con información de los tiempos de espera en tiempo real, wifi y puntos de recarga para dispositivos, entre otras prestaciones.

La documentación que se remitirá al Gobierno, previa aprobación del Pleno de mañana, prevé la puesta en marcha del servicio en agosto de 2024, teniendo en cuenta, entre otras cosas, que la compra de los buses se prevé adjudicar dentro de un año y se calcula que tardarán unos 8 meses más en llegar. A partir de ese momento había que hacer el estudio, según consta en la documentación.

Desde el Ayuntamiento no obstante se aseguraba ayer que los plazos son meramente orientativos y que dependerán mucho de la rapidez con la que el Gobierno apruebe o no la subvención, aunque se espera que sea rápida, incluso se habla para noviembre, según dijo Rodríguez, que se mostró muy crítico tanto con el escaso tiempo dado por el Gobierno para la solicitud de estas ayudas como con el «raquítico» porcentaje que cubrirán.

El concejal de Gobierno Interior aseguró, de hecho, que los trámites de esta subvención «no significan que se vayan a retrasar los plazos que ha dado el alcalde», que hace solo unos días habló de licitar la concesión del transporte urbano para principios de 2022, tras varios años de retrasos.

Para Rodríguez, la solicitud de subvención de estos fondos demuestra el compromiso municipal con este servicio, que se ha resistido durante décadas y que aunque requerirá algunos cambios se finalmente se adquieren buses eléctricos, mantendrá las líneas, recorridos y demás características previstas en el proyecto aprobado en 2019.

Lo que no está del todo claro es el modelo de gestión, ya que tanto en la documentación de la solicitud, como el propio concejal, apuntaban que si bien lo más probable es que se mantenga la idea de sacar a concurso la concesión para que gestione el servicio una empresa, no se descarta que lo asuma directamente el Ayuntamiento, sobre si se compran finalmente los autobuses.

Como se recordará, desde hace dos años se dispone del pliego de condiciones para la licitación del contrato de un servicio que comenzó la entonces concejal Eloísa Cabrera y culminó en 2019 el hasta hace unos meses concejal de Desarrollo Urbano, Francisco Gutiérrez.

El servicio prevé la creación de cuatro líneas y una quinta de carácter nocturno. La línea 1 será similar a la actual M-999, entre Aguadulce y Las Marinas, con 36 paradas, y funcionará 16 horas al día con frecuencias de entre 22 y 30 minutos, que se alargarán hasta 40 y 60 los fines de semana. La segunda línea recorrerá Aguadulce, habrá una tercera entre Roquetas y Cortijos de Marín y una cuarta que unirá Roquetas con el futuro hospital.

Se ha previsto la incorporación de las últimas tecnologías de información para los viajeros, así como de pago, con servicio gratuito para mayores de 65 años, descuentos a personas con discapacidad o estudiantes y se crearán bonos y tarjetas mensuales.

El proyecto dado a conocer en su día incluía la compra de 6 vehículos (más uno de reserva) de 12 metros similares a los 4 eléctricos que se quieren comprar con la subvención que se pedirá. A ellos se sumarán otros dos microbuses (más uno de reserva) para las líneas secundarias.

En el proyecto preparado en su día se previó un coste anual de 1.896.542 euros, calculándose una recaudación con los importes de los billetes de 887.186 euros y una tasa de cobertura del 46,78%, por lo que el Ayuntamiento deberá aportar alrededor de un millón de euros al año para cubrir el déficit. Una de las particularidades del estudio es que no tenía previsto un aumento del número de viajeros durante 10 años, siendo prácticamente el mismo que el actual.