Roquetas se prepara para las lluvias reforzando la limpieza de imbornales 

Roquetas se prepara para las lluvias reforzando la limpieza de imbornales 

Desde hace unas semanas se han intensificado las labores de mantenimiento de los 5.000 imbornales y otras infraestructuras hídricas del municipio

JULIO VALDIVIAROQUETAS DE MAR

Con la previsión de un fuerte temporal de gota fría para todo el sureste peninsular esta semana, el Ayuntamiento de Roquetas de Mar dio ayer detalles de las medidas que se están adoptando ante la posibilidad de fuertes lluvias, con el refuerzo en las labores de limpieza y mantenimiento de las infraestructuras hídricas del municipio.

Así lo explicó el concejal de Desarrollo Urbano, Francisco Gutiérrez, que visitó ayer lunes, junto a Vicente Villaescusa, responsable de la empresa concesionaria Hidralia, las actuaciones que se están realizando desde hace varias semanas en los imbornales, en diversos puntos del municipio.

«Estamos comprobando el trabajo que se está realizando por parte de los operarios en los cerca de 5.000 imbornales con los que cuenta el municipio», detalló el concejal, que aseguró que se trata de «unas infraestructuras que se mantienen todo el año, a través de un plan específico, pero que se revisan una a una en los momentos de proximidad de la época de lluvias, ya que en nuestro clima deben afrontar episodios de aguas torrenciales».

Así, «las labores de prevención se realizan con mayor ahínco en aquellas zonas que se han detectado como problemáticas», dijo el edil. En este sentido, el concejal recordó la reciente construcción de un nuevo tanque de tormentas en Playa Serena, zona con la mayor concentración de hoteles de la provincia y que sufría inundaciones de forma habitual desde hace décadas. En este punto, además de la balsa de tormentas, también se han acondicionado nuevas redes de pluviales en toda la zona, con una inversión de más de seis millones de euros.

En total, Roquetas cuenta con casi 5.000 imbornales y la red saneamiento del municipio cuenta con más de 220 kilómetros de colectores, 35 estaciones de bombeo con 94 bombas y 1.500 CV de potencia, 4 tanques de tormentas con 25.000 m3 de capacidad dotados con 17 bombas y 1.250 CV.

Francisco Gutiérrez insistió en que «la campaña de limpieza de imbornales se realiza de manera continuada e ininterrumpida y se intensifica con la previsión de tormentas y durante los eventos de lluvias, cuando se atienden las incidencias que surgen, señalizando y procediendo a la limpieza de zonas afectadas». Después de los episodios de lluvias, se revisan los puntos críticos donde pueden aparecer restos del efecto de la lluvia, dejando en correcto estado la infraestructura.

«Desde el Ayuntamiento seguiremos trabajando en esta línea, en la prevención, limpieza y mantenimiento de nuestras infraestructuras hídricas, que permitan afrontar los posibles momentos de acumulación de agua en las mejores condiciones posibles», remarcó el responsable de Desarrollo Urbano.

Para llevar a cabo dicha tarea, Hidralia ha desarrollado un programa de limpieza zonal y periódico basado en una serie de factores que tienen como objetivo mantener en un perfecto estado de conservación y funcionamiento toda la red de imbornales.

Según explicó Vicente Villaescusa, el principal factor a considerar a la hora de programar su limpieza es la concentración de imbornales, para lo cual se ha realizado una sectorización del municipio que permite dividir este en zonas cuya limpieza requiere unos periodos de tiempo similares.

De hecho, la campaña de limpieza de imbornales tiene señaladas distintas zonas: siete en el ámbito de Las Marinas, Urba, Solanillo y Buenavista; 16 en Roquetas centro, Puerto, Cortijos de Marín y Las Salinas, y 12 en Aguadulce, Campillo del Moro y El Parador.

Una vez establecida dicha delimitación, entran en juego otros factores como el programa de eventos y actividades del Ayuntamiento, según el cual se prioriza la limpieza de determinadas zonas en unas fechas marcadas para anticipar posibles molestias durante actividades programadas.

Otro de los factores a considerar sería la periodicidad de limpieza de los imbornales, para la cual se lleva un control de las diferentes fechas de inicio y fin de cada zona, lo que permite evitar dejar zonas abandonadas durante periodos prolongados asegurando así unas condiciones mínimas de funcionamiento del sistema.