Roquetas incorporará el próximo verano nuevas pasarelas de hormigón en las playas

Se quiere dotar a las zonas para personas con discapacidad de pasarelas más anchas y permanentes con mayor seguridad y comodidad

JULIO VALDIVIA ROQUETAS DE MAR

El Ayuntamiento de Roquetas de Mar, a través de la Concejalía de Turismo y Playas, instalará a partir del próximo verano las primeras pasarelas de hormigón, un elemento muy demandado que hasta ahora se ha resistido en el litoral roquetero y para el que estos días se ha sacado a licitación el contrato para su adquisición, junto a otra parte de pasarelas de madera, así como pozos y plataformas detrnantes en duchas y lavapiés instalados en las playas.

Concretamente, desde el Consistorio se ha visto adecuada esta compra «con el fin de mejorar y mantener las playas del término municipal en las debidas condiciones de limpieza, higiene y salubridad».

Estas pasarelas se instalarán especialmente en las zonas reservadas a personas de movilidad reducida «siendo un material más duradero en el tiempo, con menos mantenimiento y, sobre todo, seguro para los usuarios de las playas». En este sentido, la idea es que, a diferencia de la mayor parte de las pasarelas de madera, que son retiradas al final de la temporada, la intención es que estos elementos de acceso a la orilla y la playa sean prácticamente permanentes con la compra de estas nuevas pasarelas de hormigón.

El contrato ahora licitado incluye la adquisición total de 250 metros de pasarela que serán distribuidas en diferentes puntos del litoral. Serán además pasarelas más anchas de lo habitual, de hasta 2,10 metros para facilitar el uso a personas en silla de ruedas y con otras necesidades. Una compra para la que se ha previsto un desembolso de 84.700 euros.

985 metros de madera

Por otro lado, también se quieren adquirir dentro de este contrato licitado esta semana, otros 985 metros de longitud de pasarelas de madera, de 1,50 metros de ancho, para renovar buena parte de las existentes en la actualidad y en las que se ha previsto una inversión de 61.976 euros.

Por último, se ha visto necesaria la compra de 45 pozos drenantes y otras tantas plataformas drenantes, valoradas en 30.815 euros. En este caso se instalarán en las duchas y lavapiés de las playas con el fin de poder drenar el agua y evitar el estancamiento en la superficie y eliminar posibles riesgos higiénico-sanitarios.