Roquetas impulsa el control biológico de plagas en el arbolado urbano
Estas actuaciones forman parte de la estrategia de Manejo Integrado de Plagas (MIP)
Javier Cortés
Roquetas de Mar
El Ayuntamiento de Roquetas de Mar, a través del área de Medio Ambiente, continúa desarrollando actuaciones enmarcadas dentro del programa de mantenimiento del arbolado y ... palmeras del municipio, con el objetivo de llevar a cabo una Gestión Integrada de la Sanidad Vegetal basada en criterios sostenibles y respetuosos con el entorno.
Estas actuaciones forman parte de la estrategia de Manejo Integrado de Plagas (MIP), un sistema que combina distintas medidas biológicas, culturales, físicas y ambientales para prevenir y controlar plagas, reduciendo al máximo el uso de productos químicos y priorizando métodos naturales de control.
En este contexto, los servicios municipales realizaron la suelta de Anthocoris nemoralis, una chinche depredadora utilizada como método de control biológico frente a la psila del ficus (Macrohomotoma gladiata), una de las plagas más habituales en este tipo de arbolado urbano.
Esta psila genera una secreción cérea de aspecto algodonoso que provoca molestias en la vía pública, ensucia el entorno y puede debilitar gravemente los árboles, llegando incluso a provocar el secado de ramas. La introducción de este depredador natural permite reducir la presencia de la plaga de forma equilibrada y sostenible, favoreciendo además el equilibrio ecológico del entorno urbano.
La actuación se enmarca dentro del contrato administrativo de conservación de espacios verdes y arbolado urbano del término municipal de Roquetas, reforzando la apuesta del Ayuntamiento por una gestión medioambiental más eficiente, sostenible y respetuosa con la biodiversidad urbana.
Por otro lado, el Ayuntamiento de Roquetas anunciaba el pasado mes de marzo el despliegue de medios técnicos y humanos para el control de mosquitos en el municipio. Cabe destacar la incorporación de tecnología dron al Plan de Choque contra Mosquitos.
Esta herramienta permite sobrevolar y aplicar larvicida de forma muy precisa en áreas de difícil acceso donde los operarios y vehículos no pueden llegar. Esta labor se suma a un plan de choque integral que ya está en marcha, combinando: el uso de drones para zonas inaccesibles, la aplicación de larvicidas terrestres y las labores de fumigación tradicionales con vehículos.