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Víctor Martínez, entrevistado en una cafetería de Roquetas de Mar, reflexiona sobre como es la vida teniendo Asperger. Javier Cortés
«Queremos que la gente sepa que existimos y nos comprenda»

Víctor Martínez Ayala

Jardinero en la Urbanización y persona con Asperger

«Queremos que la gente sepa que existimos y nos comprenda»

El trabajador analiza las dificultades que tienen las personas con esta situación en la sociedad y reflexiona sobre el mundo de la jardinería

Javier Cortés

Roquetas de Mar

Lunes, 12 de febrero 2024, 01:18

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Víctor Martínez Ayala (1993, Roquetas de Mar) es un joven trabajador que se dedica desde hace unos años a las labores de jardinería, poda y mantenimiento de algunas zonas de Roquetas de Mar. Este joven padece Asperger, que cuenta sus experiencias vitales, aconseja a familias que le den las oportunidades a sus hijos para que sean felices.

–¿Cuándo empezó su labor como jardinero?

-Empecé mi labor con las prácticas en el Ayuntamiento de Roquetas del Mar en el año 2020, en el que estuve durante seis meses, fui mejorando mis habilidades como jardinero y acabé obteniendo el título. Luego, me llamaron para contratarme unos siete meses, y más adelante me renovaron el contrato.

Me gustaba el trabajo y quería seguir dedicándome a ello, así que decidí presentarme a las oposiciones que había a finales de 2021, que fueron en el Palacio de Congresos de Aguadulce. Me presenté por primera vez al examen y lo superé. Fue una experiencia única y tuve la mayor suerte de mi vida al haber aprobado las oposiciones a jardinero a la primera.

–¿Qué le llamó la atención de esta profesión?

-Cuando aprobé la ESO en el año 2011 estuve buscando qué trabajo, qué formación tenía que buscarme y lo primero que vi fue jardinería, que me parecía un trabajo muy bonito, entretenido, sencillo y además, al aire libre. Me apunté a la Escuela Agraria Campomar, en el que hice un grado medio de jardinería y floristería. Más adelante, realicé otro grado medio, en este caso fue de producción agropecuaria. Ese curso fue tanto en Aguadulce como en la Escuela Agraria de Vícar. Ya por aquel entonces ya tenía formación para apuntarme a jardinero.

–¿Dentro de la jardinería, ¿de qué se encarga?

-Me encargo desde la poda de las palmeras, cortar setos y arrancar las malas hierbas con azadilla hasta cortar los hibiscus o limpiar las hojas del suelo.

–¿Qué le ha sorprendido de esta profesión?

-Los ficus son árboles que tiene muchas hojas, que son originarios de La India, y que cuentan con una cosa muy curiosa y es que caen raíces de las ramas y de ahí se crea un nuevo tronco. Asimismo, las palmeras, originarias de Egipto, que vienen en su mayoría de Alicante son también especies relevantes. Con el tiempo descubrí la bugambilla, que es la que menos me gusta debido en parte a los pinchos que tiene. Hay otras que como las margaritas, son plantas sencillas de sembrar y de cuidar.

–¿Cuál es su planta favorita?

Mi planta favorita es la Aloe Vera, principalmente por sus propiedades curativas y medicinales.

–¿Entiendo que como jardinero tiene bastantes plantas en casa?

-Tengo algunos olivos, margaritas, geranios, Aloe Vera, cintillas y algún hibiscus.

–¿En el trabajo tiene alguna persona que se encargue de temas psicológicos?

-En la jardinería, como en muchos otros empleos, normalmente viene un psicólogo de prevención de riesgos laborales a explicarnos cómo hay que trabajar, las precauciones que debemos tomar, cómo usar las máquinas como una desbrozadora, un cortacésped o una motosierra.

–La presidenta de la Asociación Asperger de Almería comentó que era necesario que los chicos salieran a la calle y se relacionasen. ¿Qué opina sobre ello?

-Es cierto lo que dijo Amparo García, presidenta de la asociación, sobre que a las personas que tenemos Asperger nos gusta mucho salir, especialmente quedar entre nosotros para tomar un refresco, jugar al billar o a los bolos, ver películas o dar una vuelta.

–Qué le diría a los padres que cuando tienen a su hijo Asperger, no le ayudan a salir. ¿Qué consejo le daría?

-Le sugiero que a los padres que tienen a su hijo Asperger y no saben si dejarlo salir, les sugiero que les den una oportunidad a su hijo, que salgan y se entretengan, que le den el aire y se relacionen con la gente, que les da autoestima. Eso es muy bueno para ellos porque si se quedan todos los días encerrados y no salen, no es bueno para su salud mental y se sienten muy solos.

–¿Qué opinión tiene a nivel general del uso de redes sociales y las nuevas tecnologías? ¿Cómo cree que le afecta?

-Está bien que la usen con mucho cuidado y con moderación, porque las redes sociales a veces son tóxicas y pueden ser peligroso si no la utilizan bien. Lo mejor sería conocer gente en la vida real y no añadirlas en las redes sociales hasta primero saber si son personas reales y que existen. Es importante cuidar la privacidad de cada uno.

–¿Qué medidas deberían de tomar las instituciones tales como Ayuntamientos, Diputación o la Junta de Andalucía?

-Les sugiero a las instituciones que seamos más visibles en la sociedad. Que salgamos en más medios de comunicación, en los anuncios, como pasan con las personas con síndrome de Down. Que la gente no piense que el Asperger es una enfermedad, sino que es una discapacidad, pero muy pequeña.

Solo queremos que nos entiendan, que seamos tratados todos por igual y estemos más integrados en la sociedad. También sería muy buena idea que den cursos sobre las características del síndrome de Asperger para entender a las personas que lo tienen.

–¿Qué es lo que más le cuesta a una persona con Asperger?

-Nosotros queremos socializar y relacionarnos con las personas, lo que pasa es que nos cuesta entenderlas, no sabemos como cuidar a los amigos o ligar con una chica. Buscar pareja para nosotros es de las cosas más difícil que hay, no sabemos cómo hacerlo. Lo bueno es no tener prisa en esos temas. La vida es larga, en cualquier momento puedes hacer una amistad y luego nunca se sabe. El amor no surge porque uno lo busca sino que surge por circunstancias de la vida.

–Cuándo conoce a una persona, ¿qué es lo que más le cuesta?

-Saber si es buena gente, si me va a aceptar tal y como soy y que no sé cómo va a ser su reacción. Trato de ser lo más agradable posible. Tengo que conocer en profundidad a esa persona y saber lo que le gusta, lo que no le gusta, cuáles son sus aficiones por ejemplo y ya ahí conocernos con más profundidad.

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