Proponen convertir la Cámara Agraria en un gran Centro Cívico para dinamizar el tejido asociativo de Roquetas
El concejal socialista Rafael Torres lamenta el «déficit de instalaciones municipales» y apuesta por rehabilitar este edificio histórico
J. Cortés
Roquetas de Mar
Martes, 10 de febrero 2026, 18:55
El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Roquetas de Mar ha presentado una moción para transformar el antiguo edificio de la Cámara Agraria en ... un nuevo Centro Cívico Municipal. Esta iniciativa busca rescatar una infraestructura de los años 70 que, a pesar de su ubicación privilegiada en la Plaza del Doctor Marín, se encuentra actualmente «muy deteriorada» y con apenas uso.
El concejal del PSOE, Rafael Torres, ha destacado que el municipio padece una falta crónica de espacios que faciliten la vida asociativa. «Roquetas de Mar presenta un déficit de instalaciones municipales para sus vecinos». Según Torres, mientras otros municipios del entorno ya cuentan con edificios destinados específicamente a usos vecinales, en Roquetas «es necesario contar con un espacio que sirva de motor para nuestras asociaciones».
Un proyecto de rehabilitación integral La moción socialista plantea, como primer paso, que el Ayuntamiento aclare la propiedad del inmueble para alcanzar un acuerdo de cesión que permita su gestión municipal. Una vez asegurada la titularidad, Rafael Torres propone redactar un proyecto de remodelación completa que convierta el edificio en un centro moderno y funcional.
«Queremos un edificio que sea útil para todos», explica el concejal. «El diseño debe contemplar la mejora del salón de actos y el acondicionamiento de despachos y aulas para colectivos de todo tipo, respetando siempre los usos sindicales que históricamente ha tenido el edificio».
Transparencia y rotación en el uso de los espacios Para evitar que estas instalaciones queden infrautilizadas, el PSOE propone la creación de una normativa clara que regule la concesión de espacios mediante un proceso de concurrencia competitiva.
«Proponemos que las asociaciones puedan disponer de sedes fijas por periodos de un máximo de dos años renovables, siempre que demuestren que mantienen su actividad», detalla Torres. El resto de las instalaciones, como las aulas o el salón de actos, quedarían disponibles para usos puntuales de cualquier colectivo de la ciudad bajo reserva.
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