Pepe Montoya denuncia ante la Fiscalía al alcalde y el secretario por el veto a sus intervenciones en los plenos

Pide la adopción de medidas cautelares para que se levante el veto y poder intervenir en los plenos que quedan antes de las próximas elecciones municipales

JULIO VALDIVIA ROQUETAS DE MAR

Pepe Montoya, concejal no adscrito en el Ayuntamiento de Roquetas de Mar tras su salida del grupo de Ciudadanos, ha presentado esta mañana en la Fiscalía Provincial de Almería una denuncia por presunto delito de prevaricación administrativa contra el alcalde roquetero, Gabriel Amat, y el secretario general del Consistorio, Guillermo Lago, por decretar e informar, respectivamente, dos resoluciones, a su entender «arbitrarias e injustas», que le impiden participar en las deliberaciones de los asuntos tratados en los plenos municipales.

«No soy el primer concejal no adscrito en el Ayuntamiento de Roquetas, pero sí soy el primero al que se le prohíbe participar en los plenos. Llevar este asunto a la Fiscalía es defender mis derechos como concejal, unos derechos que Gabriel Amat está intentando arrebatarme», ha explicado Pepe Montoya, quien ha recordado que hasta ahora ningún concejal se había visto en esta situación.

«Está muy claro que Gabriel Amat pretende acallar mi voz y que los vecinos no puedan escuchar todo lo que tengo que decir y lo mucho que está perjudicando al municipio. Pero se lo voy a poner difícil. La ley y la democracia están por encima de Gabriel Amat y algún día se hará justicia en Roquetas y quizás sea él el que salga del Ayuntamiento escoltado por la policía», ha añadido el concejal, muy contrariado por la decisión del alcalde.

El 19 de abril pasado, Montoya presentó su baja de Ciudadanos y solicitó su paso a la condición de concejal no adscrito en el Consistorio roquetero. Ese mismo día el alcalde le impidió participar en los debates plenarios, motivo por el que abandonó aquella sesión. Semanas después, Montoya fue expulsado por el alcalde en la siguiente sesión plenaria por acusar al secretario de arbitrariedad en el informe en el que justifica el veto a sus intervenciones.

Montoya también ha solicitado a la Fiscalía que inste del Juzgado la adopción de una medida cautelar para que se le levante la prohibición de participar en los próximos plenos, sabiendo que el tiempo que transcurra hasta la resolución definitiva podría ser superior a los meses que quedan de mandato de la corporación.

Preguntado por la denuncia, el alcalde roquetero ha evitado hacer declaraciones y se ha remitido al informe del secretario municipal que ratifica su postura de limitar las intervenciones de los concejales no adscritos, algo que, por otro lado, nunca había ocurrido en el Ayuntamiento de Roquetas, donde en el anterior mandato se vieron sonoros enfrentamientos permitidos por el alcalde, entre el PSOE y la no adscrita de esa formación, María José López. En el actual mandato, también se han producido algunas intervenciones de los dos no adscritos que abandonaron Vox, y no solo como parte del equipo de Gobierno en las áreas que les afectan.

Cuando se produjo la expulsión de Montoya y estalló la polémica, Amat aseguró que «lejos de limitar la representación, el informe del secretario defiende es justamente lo contrario, ya que le otorga al concejal no adscrito la posibilidad de intervención en todas aquellas cuestiones que la Ley contempla e inclusive efectuar proposiciones y mociones«. «Lo que no podemos permitir es que como concejal no adscrito sin grupo tenga una sobrerrepresentación con respecto a los concejales que conforman el grupo político», dijo entonces.