Patrullas vecinales contra el botellón y el vandalismo en Las Colinas

Restos de uno de los accidentes registrados recientemente en el acceso a la zona sur de Las Colinas. /AVV Las Colinas
Restos de uno de los accidentes registrados recientemente en el acceso a la zona sur de Las Colinas. / AVV Las Colinas

La asociación de vecinos de Las Colinas reclama un acceso «digno» al barrio desde Venta Vitorino y Juan Padilla, para evitar las altas velocidades que se registran ahora

JULIO VALDIVIA ROQUETAS DE MAR

La asociación de vecinos de Las Colinas de Aguadulce ha decidido tomar cartas en el asunto sobre dos problemas que padecen sus residentes y que están generando malestar. Por un lado, denuncian carreras nocturnas con total impunidad en uno de los principales accesos al barrio, y por otro, han dado a conocer la creación de patrullas vecinales de cara a Navidad para evitar que siga aumentando el número de vehículos que acceden a algunos fondos de saco para beber alcohol, consumir drogas o mantener relaciones, con los consiguientes problemas de ruidos y suciedad que hace tiempo que se están dando en la zona.

En este último caso, el presidente de la asociación, Juan Carlos Oyonarte, asegura que el problema se origina en el centro comercial Viapark, convertido en lugar para quedar y desde el que numerosos vehículos acceden a algunas calles de Las Colinas como Punta Entinas, en busca de mayor intimidad. Una situación que se está dando desde 2015, cuando la asociación ya reclamó al Ayuntamiento que pusiera iluminación para conseguir cierto efecto disuasorio.

El alumbrado se llegó a instalar, pero no ha servido para reducir las molestias, que no están dejando de aumentar en los últimos meses. «Ha ido a más», aseguró Oyonarte, que explicó a IDEAL que esa calle tiene solo cuatro viviendas, pero justo debajo también hay más viviendas que sufren el problema de música a altas horas de la noche. «Hay vecinos que en esa calle y otras colindantes han llamado a la Policía Local y les han dicho que irían en cuanto pudieran porque están desbordados; no es que se nieguen, es que dicen que están en otras cosas más importantes», denuncia el presidente de la asociación vecinal.

Ante la inoperancia de la Policía Local por falta de recursos humanos o de organización, y pese a que la Guardia Civil «siempre está más disponible», el colectivo vecinal ha anunciado la creación de patrullas vecinales para detectar la presencia de estos vehículos y hacer rondas que hagan de ese efecto disuasorio que evita que siga creciendo el fenómeno.

Altas velocidades en otros puntos del municipio

El acceso a Las Colinas por los caminos de Juan Padilla y Venta Vitorino no es el único que sufre problemas de altas velocidades. Hay otros puntos en los que los vecinos han denunciado esta problemática, hechos que suelen coincidir especialmente en vías que no cuentan con resaltos u otros elementos para reducir la velocidad, como ocurre con la avenida Unión Europea, la avenida Juan Carlos I o la avenida de Curro Romero en el tramo en dirección al cementerio, entre otros lugares en los que se han producido quejas por parte de los residentes.

La asociación ha adelantado que pondrá en conocimiento de la Subdelegación del Gobierno sus planes y que en breve comenzarán a hacerse turnos de vigilancia vecinal. Pese a todo, Oyonarte asegura que el problema tendría fácil solución «solo con que la Policía Local viniera y empezara a registrar los coches se resolvería», indicaba al respecto.

Hay que recordar que no es la primera vez que la asociación se organiza para atajar problemas de seguridad. Desde hace tiempo se cuenta con grupos de WhastApp desde los que los vecinos alertan de la llegada al barrio de vehículos o personas sospechosas, que nacieron ante el problema de robos surgido en su momento.

Carreras y alta velocidad

En cuanto al problema de las carreras, en parte está relacionado con el mencionado de los fondos de saco y el botellón, ya que el acceso de Juan Padilla es usado por estos vehículos para huir de los controles policiales sobre el consumo de alcohol y drogas, tomando muchos de ellos directamente la salida de la A7 por el semienlace de Aguadulce. De hecho, desde la apertura del semienlace se ha incrementado considerablemente el tráfico en la zona.

De esta forma, son frecuentes «carreras, trompos y derrapes» durante la madrugada, también en puntos como la rotonda de Pedro Muñoz Seca hacia Las Colinas.

Este acceso por Juan Padilla y Venta Vitorino se ha convertido en un peligro los fines de semana, donde se alcanzan grandes velocidades, habiéndose registrado ya varios siniestros con vehículos estrellados contra farolas o fincas. Esta zona es la que usan los residentes de la parte sur del barrio para acceder a sus viviendas. «Hace tiempo que venimos pidiendo un acceso digno y una transformación urbana», señaló el presidente de la asociación de vecinos de Las Colinas.

En este sentido, Juan Carlos Oyonarte ha recordado que una de las propuestas trasladadas a los vecinos es la de comunicar con un nuevo acceso e incluir senderos y vías verdes para comunicar las zonas de Venta Vitorino, Palacio de Congresos y Las Salinas, con conexión hacia la rambla y la Sierra de Gádor.

La propuesta fue reclamada ya en los encuentros para la redacción del Plan de Movilidad Urbana Sostenible de Roquetas de Mar, cuya elaboración se inició en la anterior legislatura y que sigue sin publicarse, por lo que el colectivo vecinal no tiene constancia de que finalmente se haya incluido para mejorar la accesibilidad en la zona aunque «en el acta sí se incluyó».