Las obras de remodelación de la avenida Pedro Muñoz Seca afrontan la recta final

El alcalde, Gabriel Amat, visitó esta semana los trabajos, valorados en casi 3 millones de euros, celebrando su avance

JULIO VALDIVIA ROQUETAS DE MAR

El Ayuntamiento de Roquetas de Mar continúa con las obras de remodelación de la Avenida Pedro Muñoz Seca de Aguadulce, que se iniciaron hace más de un año, afrontan estos días la recta final.

Así lo pudo comprobar el alcalde de Roquetas de Mar, Gabriel Amat, junto con la concejal de Presidencia, Rocío Sánchez, en su visita a la zona. En su visita, el primer edil se mostró satisfecho por el avance de los trabajos, y avanzó que «esperamos que en los próximos días se lleve a cabo la instalación de la nueva iluminación de esta zona».

Amat valoró el cumplimiento de los plazos previstos y quiso dejar claro que «a pesar de que queden por hacer los últimos trabajos de asfaltado en la carretera, era más que necesario su apertura al tráfico para facilitar la entrada y salida de Aguadulce y evitar retenciones y atascos».

El alcalde se desplazó hasta esta zona de Aguadulce y comprobó los espacios en los que está prevista la construcción de aparcamientos al norte, en sus dos niveles inferiores, junto con un espacio que se convertirá en un parque infantil y que contará con una plaza juegos infantiles, mobiliario urbano y zonas de ocio.

«Con esta intervención, se pretende mejorar el espacio público del entorno del Palacio de Congresos y Exposiciones, manteniendo su uso como aparcamiento público y dotándolo de nuevos espacios para el disfrute de los vecinos de Aguadulce», dijo el alcalde.

Las obras, como se recordará, arrancaron en septiembre del año pasado distribuidas en cuatro fases y 22 meses de plazo de ejecución, contando con un presupuesto de 2.856.808 euros.

Se trata de un proyecto de gran importancia al servir esta avenida de principal acceso al semienlace de Aguadulce de la A7, lo que ha multiplicado su tráfico. Sin embargo la remodelación ha protagonizado varias polémicas desde que se iniciaran las obras, especialmente la supresión del carril bici inicialmente previsto, así como la eliminación de los árboles existentes y su sustitución por otras especies que, según los críticos con la medida, tardarán años en dar la sombra que daban los eliminados. También ha habido quejas por las molestias a los comercios de la zona.