SOS Aguadulce denuncia descontrol municipal con los restos de podas
El colectivo vecinal asegura que los restos permanecen ocupando aceras y plazas de aparcamiento incluso varias semanas antes de ser recogidos
julio valdivia
Los restos de poda siguen generando polĆ©mica en el municipio roquetero, especialmente en los lugares en los que existen mĆ”s zonas verdes pĆŗblicas y jardines privados, en los que se producen acumulación de residuos, como son las urbanizaciones turĆsticas y Aguadulce.
Los Ćŗltimos en quejarse estos dĆas han sido los miembros de SOS Aguadulce, colectivo vecinal que vienen denunciando en repetidas ocasiones desde hace aƱos, el abandono de estos restos que tardan en ser recogidos incluso semanas, segĆŗn explicó ayer a IDEAL uno de sus miembros, JosĆ© Manuel Zea, quien criticó la falta de control tanto de las podas municipales como de las que se hacen en jardines privados.
«Los jardines privados imaginamos que pensarÔn que si el Ayuntamiento lo hace, por qué no lo van a hacer ellos, pero ya se lo hacen tomando hasta las aceras», denunciaron desde SOS Aguadulce.
Estos retos, tanto los que dejan los jardineros municipales como los que arrojan a la calle las empresas encargadas del mantenimiento de jardines privados de residenciales y viviendas unifamiliares «a veces se pueden recoger en la misma semana, pero otras veces permanecen allà semanas», dijo Zea.
De hecho, el colectivo vecinal aseguró que en muchas ocasiones los restos de podas se llegan a secar, del tiempo que permanecen en las calles y también dañan los jardines municipales al quedar tapados por los mismos. «Los dejan abandonados ocupando plazas de aparcamiento y con el problema añadido de la accesibilidad, sobre todo para gente mayor o padres con carros de niños, que no pueden andar por las aceras», aseguró José Manuel Zea.
SOS Aguadulce entiende que los restos de podas Ā«no deberĆan estar en la calle ni un dĆaĀ» y pone de ejemplo AlmerĆa capital, donde normalmente Ā«los jardineros llevan material para recogerlos y se recogen en el momento, por lo menos lo que hemos visto nosotrosĀ».
El problema ha sido tratado numerosas veces en el Ayuntamiento, que hasta ahora ha venido negando que permanezcan tanto tiempo abandonados en las calles y afirmando que se dispone de un servicio de recogida efectivo que los retira habitualmente en poco tiempo, salvo incidencias puntuales, pero lo cierto es que las denuncias vecinales sobre las molestias que generan son constantes a lo largo del aƱo y muy especialmente en estas fechas.