Afectados de la variante amenazan con parar la obra si se reanuda sin sus compensaciones

Afectados de la variante amenazan con parar la obra si se reanuda sin sus compensaciones
  • La paciencia se agota ocho años después del inicio de las obras, entre los afectados por el proyecto de la variante, que se consideran víctimas y los grandes olvidados de una vía que sigue sin tener solución para aquellos que en su día cedieron los terrenos con la promesa de compensaciones urbanísticas.

Los últimos acontecimientos, con la propuesta del Ayuntamiento de adelantar el dinero de las obras y la previsión en el presupuesto de una partida destinada a expropiaciones que se quiere destinar a desbloquear la media docena de terrenos que están bloqueados, han incrementado el malestar del resto de afectados, que en su día cedieron sus tierras para que las obras se pudieran ejecutar y que llevan ocho años en los que no han recibido ninguna compensación y además han perdido las cosechas de todo este tiempo.

Por ello, advierten tanto a la Junta de Andalucía como al Ayuntamiento: si la obra se reanuda sin haber solucionado el problema de sus compensaciones están dispuestos a movilizarse para paralizarla. Ya se lo dijeron al delegado de Fomento, Joaquín Jiménez, en un reciente encuentro que mantuvo con alguno de ellos y el viernes lo volvían a reiterar a IDEAL en una concentración improvisada que realizaron a los pies de uno de los tramos inacabados de la carretera.

No será la única concentración, ya que para el miércoles 1 de abril tienen intención de concentrarse a las 12 del mediodía ante las puertas del Ayuntamiento para exigir una respuesta al alcalde, Gabriel Amat, y tienen previsto hacer lo mismo ante las puertas de la Delegación de Fomento.

Aseguran estar cansados de que Junta y Ayuntamiento «se pasen la china unos a otros», y por ello una de sus exigencias será que se celebre una reunión a tres bandas, en la Biblioteca Municipal, a la que ya se habría comprometido a asistir el delegado de Fomento con algunos de ellos.

Como se recordará, el problema se arrastra desde el año 2002 con un convenio firmado en su día entre el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía en el que supuestamente todos ganaban. La Junta se ahorraba las expropiaciones, que sí tuvo que pagar en el término municipal de Vícar; el Ayuntamiento conseguía el compromiso de la Junta de que se aprobaría el PGOU que quería; y los propietarios serían compensados en edificabilidad en Las Salinas a un precio mucho mayor que el terreno rústico que tenían.

Sin embargo, la crisis inmobiliaria llegó, y cuando se presentó la reparcelación de Las Salinas en la que se contemplaban las edificabilidades de los afectados, muchos de ellos descubrieron que los costes de urbanización a los que tendrían que hacer frente eran muy elevados y que su pago no les garantizaba una compensación inmediata.

Fue entonces cuando los afectados de la variante, junto a numerosos propietarios de Las Salinas, se opusieron al proyecto de reparcelación ideado por el Ayuntamiento, que tras numerosas movilizaciones quedó suspendido hace cuatro años.

Desde entonces el proyecto de la variante ha estado en letargo, pero los últimos movimientos del Ayuntamiento y la Junta han puesto en alerta a unos afectados que temen que la obra se reanude sin dar una solución a su situación. La mayoría llevan ocho años sin cultivar en unas tierras que siguen a su nombre y por las que no han sido compensados oficialmente. Muchos de ellos han puesto sus casos en manos de abogados, de hecho, alguno ya ha conseguido que se le reconozca su derecho a ser expropiado. Otros seguirán el mismo camino, mientras la ejecución de esta vía vital para el municipio amenaza con eternizarse en el tiempo.

Ocho años de cosechas perdidas Algunos afectados explicaban a IDEAL que son ocho años que muchos llevan perdidos en cosechas y que se están asesorando con abogados. Según ellos, el convenio de compensaciones firmado en su día ya no tiene validez al haber pasado tanto tiempo sin haber sido indemnizados y calculan en unos 45.000 euros por hectárea y año, el daño que la gestión de los terrenos les habría provocado, lo que puede sumar una cantidad cercana a los 20 millones de euros en total, sin contar el valor de los terrenos.