Marcial Vázquez: A Eloísa Cabrera no le gusta la Coca Cola
Si tuviésemos que resumir en una frase los 3 años de legislatura municipal que llevamos, sin lugar a dudas sería la siguiente: un alcalde que fue un fraude electoral y que no está; y una alcaldesa cuya incompetencia está al mismo nivel inversamente proporcional a su obsesión por los toros, que es patológica.
Julio Valdivia
Martes, 10 de mayo 2016, 12:23
Publicidad
Los roqueteros hemos perdido 3 años donde los problemas de siempre se han aumentado, y lejos de solucionarse lo único que se ha hecho ... es crear otros nuevos. Y algunos, además, sin más justificación que la chapuza, la improvisación y los intereses sospechosamente inconfesables a los que sirven este equipo de Gobierno local del Partido Popular. Desde que Gabriel dejó el Ayuntamiento para irse a jugar a la Diputación, Eloísa ha implantado un modelo de gestión personalista, improvisado e impostado. Una gestión que se resume en la última embestida que pretende darle a todos los empresarios roqueteros a través de las nuevas ordenanzas municipales, que podría publicitarse como unas ordenanzas estalinistas.
Es curioso como hay algunos en el PP que presumen de liberales la noche antes de elaborar unas normativas sobre terrazas y reparto de publicidad que serían coherentes con la mejor tradición intervencionista del Estado. Puede ser que o bien desconozcan qué significa el término 'liberal' o bien desconozcan qué significa la vergüenza en democracia y la libertad de comercio y expresión. Quizás un poco de todo. Pero es necesario denunciar de manera contundente y sin complejos que nuestro ayuntamiento va a legislar para hacerles la vida mucho más difícil a las familias roqueteras que intentan salir adelante con su negocio, que va a legislar para darle la estocada de muerte al turismo, y que va a legislar para hacer a los roqueteros menos libres, más pobres y con menos futuro.
En principio las ordenanzas que planeaba imponer la «alcaldesa por la gracia de Gabriel» eran mucho más restrictivas y directamente anti constitucionales. Esto se plasmaba, sobre todo, en la prohibición a los partidos políticos de expresarse libremente en la calle fuera de periodos electorales. Algo que en mi pueblo se ha conocido siempre con una palabra: fascismo. Pues bien, finalmente no regulará la actividad de los partidos políticos pero sí de los ciudadanos. ¿Cómo? De la siguiente forma: Va a implantar una Roquetas descolorida, triste, aburrida, monótona y sin pluralidad, al censurar la libre elección de los hosteleros para elegir su decoración. Todas las típicas terrazas con sombrillas de coca-cola, de San Miguel, con esas sillas verdes, rojas, que hemos visto y disfrutado desde siempre y tenemos memoria, esto ya no existirá, porque a Eloísa no le gusta la Coca Cola. Es más, el Partido Popular tenía mucha prisa por hacer de Roquetas un lienzo anodino y apagado, exigiendo el cumplimiento de esta normativa en un plazo de 2 años. Gracias al Partido Socialista este plazo se ha ampliado hasta los 5 años. Por lo menos un respiro para los empresarios con la esperanza que de aquí a un año un nuevo alcalde socialista deje esta normativa absurda y caprichosa sin efecto.
Pero hay más. Tampoco en las terrazas de los bares podrán verse los partidos de la selección o del Barcelona y del Real Madrid. Y de escuchar algo de música de ambiente mientras uno toma un café o una tila, ni mucho menos. Ni tele ni música. Silencio, solo silencio, que es como quieren vernos los de la derecha: callados y arrodillados.
Publicidad
Si alguien abre un nuevo negocio y pretende repartir publicidad por la ciudad para darse a conocer, que se olvide, también será ilegal. Todo esto, por supuesto, adornado con procesos administrativos interminables y nuevas tasas que cargarán a los bolsillos de esos 'emprendedores' a los que el PP iba a poner 'alfombra roja'. Fue el coronel Dax quien dijo, en 'Senderos de Gloria', que «la patria es el último refugio de los cobardes". Y yo digo que bueno: para unos la patria, para otros los técnicos municipales.
Accede a todos los contenidos el primer mes por 0,99 €
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión