La tensión crece entre oficialistas y críticos del PSOE a cuatro días de la asamblea
Una carta remitida a los militantes por el secretario general de los socialistas roqueteros, Juan Miguel López, para dar su versión sobre lo ocurrido con la recogida de firmas que ha llevado a la convocatoria de la asamblea que se celebrará el lunes, ha calentado los ánimos en el partido a cuatro días de la cita.
Julio Valdivia
Martes, 10 de mayo 2016, 12:18
En ella, López acusa directamente a Manolo García, María José López y Juan Ortega Paniagua de pedir firmas para «romper la Ejecutiva elegida democráticamente» ... y critica que esas energías no se «hubiesen usado en trabajar por y para el partido, haciendo oposición a nuestro verdadero adversario que es Gabriel Amat y el Partido Popular». El secretario general del PSOE se dirige a los militantes para decirles que «no podemos permitir que un grupo de personas que solo les mueven intereses personales y ambición de poder, sean la imagen de nuestro partido en Roquetas». Además, López dice haber trasladado en reiteradas ocasiones la oferta de integración a Manolo García y le acusa de «dar mala publicidad y una imagen negativa del partido en Roquetas en un momento en el que es necesaria la unión». Juan Miguel López confirmaba ayer, en declaraciones a IDEAL haber remitido esa carta a la militancia y dijo no arrepentirse de ello, «tengo derecho a decir las cosas como las creo y siento». El secretario general asegura haberse defendido en un momento en el que se ha puesto en duda «mi honorabilidad y credibilidad» y ha vuelto a recordar que todas las decisiones que toma la Ejecutiva son aprobadas por consenso de la mayoría, incluyendo la polémica carta. López insistió en ver intereses personales en el movimiento de los críticos, «¿qué otro interés puede haber cuando se hace esto a 3 meses de las elecciones europeas y a 15 meses de las municipales?», se preguntaba. «Ni es el momento, ni es la forma», dijo a IDEAL. Desde los críticos la carta ha sido vista como un punto de inflexión, hasta el punto de que Manolo García, que hasta ahora ha evitado hablar ante los medios de todo lo que está ocurriendo, ayer sí aseguró a IDEAL que la carta «va a marcar un antes y un después en mi relación con Juan Miguel López». García ha criticado que usen los medios del partido para presionar a la militancia con una carta en la que en su opinión se hacen acusaciones personales, «esto traspasa el ámbito político y contiene muchas falsedades», explicó el crítico, quien quiso dejar claro que «el único interés que nos mueve es que el alcalde de Roquetas sea socialista en las próximas elecciones». Al respecto, el grupo de Manolo García emitía ayer un comunicado de prensa en el que califican las 188 firmas recogidas pidiendo una asamblea como «una expresión democrática del sentir de la mayoría y tal y como establecen nuestros estatutos». En su nota, los críticos hablan de unión, hasta el punto de que «los cuatro aspirantes a la Secretaría General en el año 2009 hemos coincidido en la necesidad de estar unidos para conseguir este objetivo», y acusan al equipo encabezado por Juan Miguel López de «mantener el partido cerrado». Para los impulsores de la iniciativa, las firmas se han recogido «sin ir contra nadie de forma personal, sino desde la preocupación por la poca influencia del partido en la población», y aseguran estar «en sintonía con nuestra Ejecutiva Provincial y con nuestro secretario general, José Luis Sánchez Teruel y la presidenta de Andalucía, Susana Díaz». En su comunicado, los críticos hablan de la necesidad de «cercanía» del partido con la población y recuerdan que ahora no se está eligiendo candidato a la Alcaldía, «cuando llegue el momento tendremos un buen candidato que nos represente desde la unidad y el esfuerzo común». «Es el tiempo de recuperar la credibilidad ante la ciudadanía con un proyecto de ciudad para ellos, con propuestas que resuelvan sus problemas y necesidades, para ofrecer alternativas a las políticas del Partido Popular», aseguraban tras acusar al PP de un «urbanismo salvaje», subir impuestos y no invertir en los barrios.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión