La empresa que gestiona el restaurante del Club de Golf presenta concurso de acreedores
La polémica entre la empresa que gestiona el restaurante del Club de Golf Playa Serena, Grupo de Restauración Gaby, y los propietarios de la instalación, vivía hace unos días un nuevo capítulo con un cruce de acusaciones entre ambas partes, que mantienen desde hace meses un litigio judicial por el impago del alquiler del restaurante.
Julio Valdivia
Martes, 10 de mayo 2016, 12:07
Desde el restaurante del Club de Golf se hizo llegar a IDEAL un comunicado en el que confirmaba la presentación de concurso voluntario de ... acreedores y trataba de tranquilizar a sus clientes asegurando al respecto que «es una fórmula prevista por la ley para ayudar a las empresas y a las personas físicas que pasan o están pasando por situaciones difíciles para atender sus obligaciones de pago». En este caso concreto, la empresa asegura haberse visto obligada a «adaptarse a esta nueva situación de crisis» a pesar de que «ha estado y está muy bien posicionada y reconocida». Unas dificultades que para el responsable de la empresa, Gabriel Martínez, tienen entre sus motivos el «desorbitado» precio de alquiler de entre 15.000 y 18.000 euros mensuales, que paga actualmente por el uso de las instalaciones del restaurante del Club de Golf Playa Serena. Martínez culpa directamente a la actual junta directiva que se hizo cargo del Club de Golf, y afirma que su empresa pagó en la pasada década 1.500.000 euros en concepto de alquiler. El restaurante del Club de Golf asegura haber sido objeto de «funestas divulgaciones y fabulaciones» tras la declaración del concurso, e insiste en que «el restaurante está al día respecto a los salarios de sus trabajadores, no tiene reclamaciones judiciales y está cumpliendo con los pagos a sus proveedores dentro de la fase de concurso», además de matizar que la medida se toma para «poder garantizar las celebraciones (bodas, bautizos, etc) que actualmente tienen contratados, permitiendo así mantener y continuar con el servicio y la calidad a los futuros contratos». Desde este establecimiento se afirma haber sido víctimas de «coacciones e injurias» que han motivado la presentación de denuncias, y se señala directamente a «determinados componentes de la junta directiva del Club de Golf Playa Serena, pretendiendo estos desahuciar al restaurador bajo una falsa apariencia de legitimidad, convenciéndole para que él mismo abandone el lugar arrendado minando su paciencia e integridad moral mediante prácticas ilegales como soldar cerraduras y brisagras, colocar candados para impedir el acceso a zonas arrendadas, destrozar el césped donde el restaurador celebra eventos o colocar paredes prefabricadas en zonas arrendadas».
Respuesta del Club Preguntados por estas acusaciones, desde el Club de Golf Playa Serena se ha negado los hechos. En el caso de las cerraduras y cierre de zonas, fuentes del mismo han asegurado a IDEAL que la empresa que gestiona el restaurante únicamente tiene en su contrato el uso de las cocinas y el propio restaurante, si bien es verdad que otras zonas que pertenecen al Club se han cedido «casi siempre» que lo ha solicitado el restaurante para hacer todo tipo de celebraciones «por una cuestión de buena vecindad». Sin embargo, cuando la empresa dejó de pagar el alquiler se tomó la decisión de no ceder más estos espacios, «pero eso no son coacciones y amenazas, es que ya no se quieren ceder», se declaró al respecto. En este sentido, una de las salas objeto de la discordia, ha pasado a ser usada por el club para entregas de premios y actividades de convivencia, entre otras cosas porque este tipo de actividades se contrataban con el restaurante, pero con una deuda acumulada de casi 130.000 euros en concepto de alquileres impagados, se ha tomado la decisión de dejar de hacerlo en el mismo y se ha usado este espacio como «lugar de convivencia para nuestro uso, no para molestar a nadie ni para que nadie se sienta coaccionado». Desde el Club se responde, igualmente, que algunas de esas zonas están protegidas con cerraduras «porque no están abiertas al público» y «casualmente al día siguiente de celebrar algo, se rompen con una radial, por eso lo que hacemos es extremar las medidas de seguridad». En cuanto al precio del alquiler «no es una cuestión de hace tres años, se viene produciendo desde hace mucho más tiempo y por parte de diferentes juntas directivas» y para ello el club usa las propias cuentas del restaurador para desmentir sus acusaciones contra la actual directiva, ya que el millón y medio pagado en 10 años coincide con los precios de alquiler actuales. En este sentido, el club asegura haber negociado con la empresa una bajada de alquiler que en septiembre se aprobó en asamblea y que implicaba una rebaja del 30%, pero el restaurante no llegó a pagar ninguna mensualidad, motivo por el que tras un requerimiento notarial de la deuda y la aprobación de la rescisión del contrato, se iniciaron los trámites para el desahucio, tal y como adelantó IDEAL hace unos meses. Fuentes del Club de Golf Playa Serena han mostrado su preocupación por el daño que toda esta polémica puede hacer a su volumen de negocio, en un momento en el que se encuentran en temporada alta con numerosos turistas suecos en sus instalaciones, y acusan al restaurador de incumplir horarios y bajar la calidad del servicio.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión