La aparición de culebras en el Cañuelo desatan la alarma entre vecinos y bañistas de La Romanilla
La aparición de alguna culebra en la rambla del Cañuelo en los últimos días, ha desatado la alarma de los vecinos del municipio, especialmente entre los bañistas que utilizan la parte más cercana a la desembocadura de esta rambla que desde hace unas semanas viene desaguando el bombeo de la Balsa del Sapo.
Julio Valdivia
Martes, 10 de mayo 2016, 12:04
Como siempre suele ocurrir en estos casos, en la calle los comentarios e historias al respecto son de lo más alarmantes, pero lo cierto ... es que se trata de animales totalmente inofensivos que no solo no son venenosos, sino que ni siquiera muerden, «cuando las coges se hacen las muertas», explica a IDEAL el biólogo Emilio González, responsable de la asociación Serbal (Sociedad para el Estudio y Recuperación de la Biodiversidad Almeriense) y miembro de la Asociación Herpetológica Española, organización científica especializada en el estudio de este tipo de reptiles.
Biodiversidad
Para González, lo que está pasando en la rambla del Cañuelo es algo tan sencillo como que toda la biodiversidad que había en la Balsa del Sapo se está extendiendo a lo largo de todo el canal, que como se sabe, bombea 500 litros de agua por segundo. Así, el viejo cauce seco del Cañuelo se ha convertido en un auténtico río, con el ecosistema propio de este tipo de lugares.
«Están colonizando la rambla muy rápido, pero no es por generación espontánea, la gente asocia la suciedad con las culebras pero estas no aparecen así como así, se está creando un ecosistema y son parte de ese ecosistema», explica este científico al respecto.
Lo cierto es que en la rambla es fácil ver un gran número de peces estos días, como ha comprobado este diario, y son estos animales los que más preocupan a los expertos. «A la gente le pueden parecer más simpáticos los peces, cuando son un problema para la biodiversidad», indica Emilio González, quien cita especies exóticas invasoras como las gambusias, que se introdujeron en los años 50 para combatir los mosquitos y que se han convertido en un quebradero de cabeza para la biodiversidad de los humedales y ríos de la provincia. Lo mismo ocurre con los carpines y carpas que había en la Balsa del Sapo y que se están extendiendo por el Cañuelo, su gran número también está generando problemas.
Por ello, desde Serbal se asegura que las culebras que pueden aparecer por la rambla son beneficiosas para la biodiversidad, ya que precisamente se alimentan de este tipo de peces y ayudan a combatir plagas.
Protegidas
La asociación almeriense recuerda, igualmente, que las culebras de agua (Natrix maura, como se denominan científicamente) están protegidas y son autóctonas. Además, son animales de agua dulce que no pueden sobrevivir en el mar, por lo que su aparición únicamente se puede producir en la misma rambla del Cañuelo y no en las zonas de baño de la playa de La Romanilla, que es lo que más preocupa en el municipio en estas fechas de verano.
Hay que recordar que la desembocadura al aire libre del agua del bombeo de la Balsa del Sapo mantiene el enfrentamiento entre el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía desde hace tiempo. Según el alcalde de la ciudad, Gabriel Amat, la solución al bombeo de la Administración autonómica está «rompiendo la playa» y afectando al sector turístico.
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