Miles de tapones en Roquetas para ayudar al pequeño Alejandro, afectado de tetraplejia

El municipio de Roquetas de Mar se está volcando con el pequeño Alejandro desde hace unas semanas. Su madre, María del Mar, a la que no le llegan las cuentas dados los costosos gastos de material ortopédico que requieren las atenciones que el pequeño necesita, ha iniciado desde hace unos meses una campaña de recogida de tapones con la idea de conseguir unos ingresos extra que le permitan mejorar su calidad de vida.

Julio Valdivia

Martes, 10 de mayo 2016, 12:26

 

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Alejandro tiene una tetraplejia espástica, lo que significa que apenas tiene movilidad en los miembros inferiores y superiores, aunque su capacidad cognitiva «está bastante ... bien», explica su madre. El pequeño recibe tratamiento de fisioterapia y psicológico cuatro días a la semana gracias a la asociación Aspace, y recibe mucha rehabilitación para ir mejorando poco a poco su capacidad de movimientos.

De momento, la silla de ruedas que cuesta unos 3.000 euros está cubierta por la Seguridad Social, pero con unos recortes que no cesan, su madre teme que pronto tenga que pagar también la silla, que suele necesitar ser renovada cada dos o tres años. Pero la Seguridad Social no cubre el resto de cosas necesarias para atender las necesidades de Alejandro. Por ejemplo, una silla de baño adaptada cuesta unos 2.500 euros, «las hay más baratas pero no puedo poner una silla que no tenga buenos soportes», explica su madre.

Una grúa, un objeto casi indispensable para mover a Alejandro de un sitio a otro y no tener que hacerlo a peso como ocurre actualmente, cuesta alrededor de 1.000 euros.

Otro gasto surgido es el del coche para recoger y llevar al niño de un sitio a otro, María del Mar utiliza su viejo coche de 17 años, adaptarlo para que Alejandro viaje con mayor seguridad puede suponer un gasto de 6.000 euros que no tienen mucho sentido en un coche de esa antigüedad, por lo que uno de los objetivos es encontrar un vehículo de segunda mano y en buen estado, que esté ya adaptado. «No quiero un señorío de coche, pero sí un coche en el que pueda llevar a mi hijo con seguridad, ahora uso un chaleco de ortopedia que costó 400 euros y el cinturón de seguridad y la silla detrás con dos anclajes, pero eso no lleva ninguna seguridad», explicaba esta semana a IDEAL.

Reforma

Su madre ha renunciado por el momento a la idea de poder reformar la vivienda en la que viven para poder adaptarla mejor al pequeño, solo poner un ascensor en el duplex puede suponer más de 10.000 euros de que no disponen en la actualidad. Por el momento esperan algún día reformar la parte de abajo para convertir el salón en el dormitorio de Alejandro y reformar el baño de la planta inferior para hacerlo adaptado. «Hay ayudas para arreglar el baño, pero hay personas que llevan más de un año esperando cobrarlas y luego encima no dan mucho», relata María del Mar, quien confiesa que «no he echado ni cuentas de lo que puede costar reformar el baño, para qué voy a mirar, sé que son cosas caras».

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La madre de Alejandro se beneficia de un pequeño sueldo de la Ley de Dependencia, que el año pasado pasó de 521 euros a 442 tras los recortes del Gobierno, que también ha suprimido las cotizaciones de los cuidadores como María del Mar, que no puede trabajar. «Si por trabajar media jornada me dan 400 o 500 euros y eso es lo que le tengo que pagar a una persona que lo atienda, ¿cómo lo hago?», se lamenta su madre, para la que la situación en verano es aún peor, ya que durante el curso Alejandro va por las mañanas al colegio Las Marinas, donde está en un aula especial, aunque también sigue varias horas de integración con los demás niños del centro, algo que «le gusta mucho».

El pequeño, de apenas 10 años, va haciendo sus progresos en lectura, gracias a una psicóloga que le está enseñando a leer poco a poco, y disfruta mucho de las actividades de natación, una de las claves de sus mejoras en los movimientos, tanto en la piscina como en las zonas de baño adaptado que instala el Ayuntamiento en la playa de Aguadulce y a las que acude dos veces a la semana en los meses de verano.

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Los tapones no dan para muchas alegrías, desde que iniciara la campaña de recogida su madre ha conseguido llenar tres camiones y apenas ha conseguido poco más de 400 euros, pero confía en que si se consiguen muchos apoyos, pueda conseguir el dinero que necesita para los gastos que tiene por delante.

«Me decían los médicos que no iba a hablar y ahora habla por los codos, es un niño encantador, muy alegre, le gusta mucho comer, salir a la calle y nadar, y es muy mimoso», comenta María del Mar sobre su pequeño al que muchos roqueteros están ayudando.

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Puntos de recogida de tapones

Desde que se iniciara la campaña de recogida de tapones, la lista de lugares no deja de aumentar, por el momento son 10: los colegios Juan de Orea, Torrequebrada, Las Lomas, Algazul, Trinidad Martínez, La Molina y Posidonia, así como Borjas Pilates Estudio, Casa Alejandro y el Real Club Náutico de Roquetas, que colaboran en la campaña. Su familia también ha abierto en Facebook la página 'Ayuda para Alejandro Roquetas'.

 

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