Borrar

La paciencia se desborda en la rambla del Cañuelo

Eran las ocho de la mañana cuando Francisco Manuel Martín, gerente de una estación de servicio en la carretera de la Yegua Verde, decidía sentarse en la rambla del Cañuelo utilizando una caja de plástico como asiento y plantando una gran cruz. Martín decía estar cansado del descenso de clientela que ha sufrido su negocio desde que el agua de la Balsa del Sapo empezó a fluir en la citada rambla y advirtió que no se movería hasta que no se cortara el bombeo.

Julio Valdivia

Martes, 10 de mayo 2016, 12:12

 

Su determinación animó a muchos otros afectados a acercarse al paso de la carretera de la Yegua Verde, uno de los más problemáticos tras ... el bombeo de Las Norias, dado el tráfico que soporta. Horas después, eran decenas las personas que reclamaban una solución al problema originado por las aguas procedentes de la Balsa del Sapo, llevando incluso al corte de la carretera.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

ideal La paciencia se desborda en la rambla del Cañuelo

La paciencia se desborda en la rambla del Cañuelo