Eugenio Sánchez (PP): Inocencia interrumpida

El asunto está peliagudo. Cada día, al ver las noticias, a uno le parece estar en «el día de marmota», aquella película en la que Bill Murray se quedaba atrapado en el tiempo y veía como se repetía el mismo día una y otra vez hasta que todo le sale bien.

Julio Valdivia

Martes, 10 de mayo 2016, 11:43

 

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Todos los días lo mismo, baja la bolsa, sube la prima de riesgo, sube el paro, estamos al borde del rescate, etc, etc. Y, ... como en la película, esperamos que un día nos levantemos, y al leer el periódico todo haya cambiado y las noticias sean, por fin, más positivas.

Pero lo que yo me pregunto todos los días es, ¿cómo hemos llegado a esto? Para alguien como yo, con escasas nociones de macroeconomía, es difícil comprender como hemos pasado del superávit en el 2004 a la inmensa deuda que tenemos en la actualidad. Ocho años de gobierno socialista han pasado por España cual caballo de Atila. Para mí, se puede explicar extrapolando la situación a una familia española corriente que gasta más de lo que ingresa hasta que llega un momento en el que no puede pagar la hipoteca, y para pagarla tira de tarjeta, tarjeta que tiene unos intereses desorbitados.

De momento, esa familia sale del paso, pero cuando llegan los vencimientos de la tarjeta la montaña cada vez tiene más pendiente, hasta que llega el momento en el que solo queda reducir gastos y aumentar ingresos.

En esa tarea está el gobierno, porque no ha quedado más remedio, pero al final, el que acaba pagando el pato es el ciudadano medio, que tiene que pagar más impuestos para recibir menos servicios a cambio.

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Sin embargo, hay modos de reducir el gasto público que no supondrían una disminución de las prestaciones a los ciudadanos. El principal lo puso sobre el tapete Esperanza Aguirre hace un par de meses cuando cuestionó la vigencia del modelo autonómico. Según sus cálculos el ahorro anual sería superior a los 48.000 millones de euros. La formula es sencilla: devolver unas competencias al gobierno central y traspasar otras a los ayuntamientos.

Quizás con ese traspaso de competencias los roqueteros tendríamos ya un hospital. Quizás tendríamos una variante de la autovía que llegara a la Urbanización y que nos evitara los atascos estivales que estamos sufriendo. De momento, la Junta de Andalucía cree que nos podemos apañar con ninguna de las dos cosas. Pero yo estoy seguro de que los representantes roqueteros de los dos partidos que gobiernan la Junta hacen todo lo posible para que esto cambie. Esto sería una oposición constructiva, esto sería lo que más beneficiaria a los roqueteros que les han votado. Esto sería actuar éticamente a pesar de los intereses partidistas. Y yo estoy seguro de que el PSOE e IU locales actúan así. Pero claro, también es verdad que el 28 de diciembre no hay blanco más fácil que yo.

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