El ángel guardián de los 'sin techo' de Roquetas
La crisis económica ha empujado a numerosas personas a la calle. Se trata en la mayor parte de los casos de inmigrantes sin apenas apoyos familiares que les permitan aliviar su situación, aunque cada vez hay más españoles en esas circunstancias, así lo comenta a IDEAL Daniela Carmen Capus, una rumana residente en Roquetas de Mar que dedica buena parte de su tiempo libre y sus recursos para ayudar a este tipo de personas.
Julio Valdivia
Martes, 10 de mayo 2016, 11:16
Dana, como la conocen en la calle los 'sin techo', ha fundado prácticamente sola una asociación de carácter religioso llamada Manasés, a través de ... la cual distribuye alimentos o ropa, entre otras muchas labores. Lo hace animada por sus fuertes creencias religiosas, aunque su labor se destina a todo tipo de personas, independientemente de la raza o su condición.
Publicidad
IDEAL pudo acompañar ayer a Dana en su recorrido por las calles de Roquetas. Todos los domingos queda en tres puntos diferentes de la localidad para poder distribuir alimentos entre estas personas con un gasto de unos 150 euros semanales, que en su mayor parte sale de su propio bolsillo, aunque también tiene el respaldo de su iglesia evangélica, cuyos miembros donan lo que pueden.
Además de proporcionarles un poco de ayuda para paliar su situación, Dana en muchos casos es su única conexión con el resto del mundo. Se ha llegado a poner en contacto telefónico con las familias de algunos de ellos y les ayuda en la tramitación de documentos y gestiones.
En la primera parada, la zona del Paseo de los Baños, todos los indigentes son de nacionalidad rumana, mientras que en las otros dos puntos los hay también de otras nacionalidades, especialmente subsaharianos. En la mayoría de los casos se trata de personas que han trabajado en la construcción o en otros sectores en la época de bonanza económica y que se quedaron sin empleo, algunos hace ya años. Agotaron todas las prestaciones y, o no tienen familia o si la tienen, no les están apoyando.
Rostros anónimos
Vasile, Toraq, Zaharia, Somodean, Borcah, Ion, Ghita, son algunos de los rostros anónimos que atiende Dana todas las semanas. Cada uno de ellos con su historia particular y sus problemas. La falta de trabajo es en casi todos ellos el detonante de su situación actual, junto a problemas familiares, en ocasiones generados por su frecuente consumo de alcohol, que es uno de los problemas más comunes en la mayoría de los 'sin techo', «lo hacemos para olvidar», explica uno de ellos.
Publicidad
Por eso Dana nunca les lleva dinero, prefiere comprarles directamente algo de comida en el supermercado o llevarles ropa. El resto de la semana sobreviven buscando comida en los contenedores de basura o pidiendo algo de dinero entre la población.
Todos niegan haber tenido nunca problemas con las fuerzas del orden o con los vecinos por dormir en la calle, y prefieren quedarse en España a volver a sus países, donde la situación es incluso peor. Se trata de personas «generosas», comenta Dana, que lo poco que tienen lo comparten entre ellos y que tienen un gran corazón, aunque en la mayoría de los casos hay que recordarles que se puede salir de ahí y que la vida tiene mucho que ofrecerles, ya que han perdido casi toda la esperanza.
Publicidad
A esta mujer de gran corazón, le gustaría poder prestar aún más ayuda, pero le faltan apoyos. Una de sus necesidades más urgentes es un local en el que poder almacenar ropa o alimentos, y a ser posible, poder servir comidas al menos una vez al día. Dana es reacia a pedir ayuda a las administraciones públicas porque dice no querer mezclar la política con su labor y con su religión, y tiene fe en que más personas anónimas se unan a su causa o al menos colaboren con ella. Su teléfono es el 642 975 667 y su email capusd@yahoo.es.
Los indigentes se implican en la recogida de tapones
Personas de gran corazón, los 'sin techo' de Roquetas devuelven parte del cariño que reciben colaborando con Dana en la campaña de recogida de tapones que se ha emprendido en toda España para ayudar a Miriam, una niña de Motril que necesita diverso material ortopédico afectada por una enfermedad poco común, ya son numerosas las bolsas llenas de tapones que la asociación religiosa ha enviado a través de un centro educativo de Aguadulce. La labor solidaria no acaba ahí, ya que Daniela también envía dos veces al año unos 200 pequeños paquetes con detalles para niños con cáncer en Rumanía, con los que sigue manteniendo contacto desde los tiempos en que residía en Bucarest.
Publicidad
Accede a todos los contenidos el primer mes por 0,99 €
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión