Multa de 1.000 euros diarios de Roquetas a la contratista del campo de El Parador por los retrasos

El proyecto, que debió terminarse el 10 de junio, ha sufrido numerosos problemas de ejecución, incluido un cambio de empresa y varias ampliaciones de plazos

JULIO VALDIVIA ROQUETAS

El Ayuntamiento de Roquetas de Mar ha aprobado recientemente sancionar a la empresa contratista de las obras del nuevo campo de fútbol de El Parador, con una multa de 1.092 euros por cada día de retraso en la entrega de las nuevas instalaciones, que debió haber concluido a principios del pasado mes de junio.

La multa, aprobada en Junta de Gobierno la semana pasada, establece que la sanción empezará a contar desde el 11 de junio de este año, día en el que el proyecto debió haberse entregado al Ayuntamiento, por lo que la contratista, Construcciones Glesa SA, acumula ya una sanción de más de 120.000 euros.

Se trata de un nuevo capítulo en la accidentada ejecución de este importante proyecto de instalaciones deportivas en El Parador que hace años que se esperan en este núcleo y que ha motivado varias polémicas a lo largo de la última década por el estado del campo de Los Eucaliptos original y las penurias que ello soporta el histórico club de la Agrupación Deportiva Parador.

El nuevo complejo, que fue visitado el pasado mes de mayo por el alcalde, Gabriel Amat, que destacó que estaba ya casi finalizado, felicitando a la adjudicataria por ello, se ha levantado sobre el antiguo campo de El Parador. En el proyecto se ha prestado especial atención al comportamiento bioclimático del edificio, en el que además de vestuarios, cafetería, enfermería, almacén y oficinas, se ha incluido una sala polivalente para eventos y actos con capacidad para un centenar de personas. En cuanto al césped, se trata del primero de última generación que se instala en el municipio, y cuenta con calidad FIFA estando construido sobre una base elástica (PAD amortiguador).

La obra, que se licitó en octubre de 2018 por un importe de 2,6 millones de euros, fue adjudicada a la empresa Trafisa Construcción y Medio Ambiente SA por 2,2 millones de euros, teniendo un plazo de ejecución de 11,5 meses contados desde la firma del acta de formación y replanteo de las obras, el 16 de mayo de 2019, es decir, que debió terminarse en la primavera de 2020. Sin embargo, poco antes de finalizar el plazo de ejecución, en marzo de 2020, la contratista solicitó la paralización de las obras por los problemas de la covid-19.

Meses después. en junio de 2020 se solicitó al Ayuntamiento la cesión del contrato a Construcciones Glesa SA, cuando según las certificaciones del Ayuntamiento apenas se había ejecutado el 23,3% del proyecto, poco más de 500.000 euros de los 2,2 millones previstos.

Tras dar luz verde al traspaso, el Ayuntamiento dio un plazo de ejecución de 5 meses más para terminar la obra, a contar desde octubre, por lo que debió concluir en marzo de este año. Sin embargo, la nueva contratista solicitó en febrero ampliar el plazo en otros cuatro meses más, atendiendo a los problemas con proveedores provocados por la covid. Una solicitud atendida parcialmente, ya que se dio un plazo de dos meses, hasta la primera quincena de mayo.

No acabaron ahí los problemas, ya que en mayo se aprobó la redacción de un modificado de la obra, sin variación económica, que obligó a ampliar una vez más el plazo, teniendo como nueva, y hasta el momento última fecha de finalización el 10 de junio de 2021, que tampoco se ha cumplido, lo que ha dado lugar al mencionado expediente sancionador.