María Martín. Profesora en el Efa Campomar de Roquetas
«La mujer está despegando en la agricultura»
La docente nos habla en el Día de la Mujer Rural (15 de octubre) de la creciente presencia femenina en agricultura, la nueva formación y de las redes sociales en el campo
Javier Cortés
Roquetas de Mar
María Martín Navarro (1975, Roquetas) es una de las profesoras que imparte clases en el Efa Campomar de Roquetas, siendo este el cuarto año como ... docente fomentando el conocimiento a una gran cantidad de alumnos. Este jueves es el Día de las Mujeres Rurales y hablamos de esta fecha especial para conocer en profundidad algunos cambios en la sociedad.
–¿Cómo ve el relevo generacional femenino en el centro?
–Antes colaboraba con Efa Campomar y ahora llevo mi cuarto año como docente aquí y es brutal el cambio que está teniendo la presencia de la mujer en la agricultura. No solamente a nivel agrícola, sino también a nivel de redes sociales, ya que quieren hacerse un hueco y darse a conocer. Es fundamental que la alumna se pregunte ¿por qué no elegir la agricultura? Ya que en el sector en el que estamos no va a faltar el trabajo. Cada vez son más alumnas y más aplicadas y estudiosas. De hecho, hay mucha presencia femenina en el campo almeriense a nivel técnico y a nivel de agricultura también, lo estamos viendo día a día en la en las redes. La mujer está despegando en la agricultura.
–¿A nivel general, de hombres y mujeres, el relevo lo ve positivo?
–Los hijos de agricultores siguen con la agricultura. Ven que es un es un trabajo que es muy bonito porque al final están trabajando con seres vivos y tiene recompensa. No solamente son los hijos de los agricultores los que se meten. De hecho, tenemos este año cinco alumnos que no tienen relación alguna con este ámbito. Estadísticamente sí sube la media de que la gente quiera dedicarse a la agricultura.
–¿Cómo valora la nueva formación en el campo que se está dando en estos últimos años?
–Se ha notado un cambio a nivel de calidad. Ya no se concibe la agricultura sin producir un kilo de tomates o un kilo de pimientos sin estar relacionado con la calidad. Cada vez son más las certificaciones que nos exigen nuestros los clientes, generalmente son los supermercados. A su vez, en la escuela sí se está enseñando y no solo cumplir con esta normativa, sino que además hay un requisito, como el Global Gap, las buenas prácticas sociales, con las que los alumnos salen con la lección aprendida de la certificación y a nivel tecnológico, por ejemplo, ahora estamos haciendo un proyecto en el que colaboran muchas empresas del sector en la que estamos cultivando sin fitosanitarios y estamos haciendo mucho control biológico. No es como antiguamente que era mucha química. Sí que ha cambiado el enfoque a nivel de calidad, de químicos y de tecnología. De hecho, antes no había estaciones meteorológicas y ahora es raro el agricultor el que te encuentras que no la tiene una estación meteorológica.
–¿Cree que seguirá mucho tiempo la agricultura como motor económico de la provincia de Almería?
–Somos la despensa de Europa y tenemos cada vez hay más demanda de agricultores que quieren coger invernaderos, ya sea en alquiler o para comprar. Hay demanda de agricultura y las cooperativas están creciendo cada vez más y son más fuertes. Sí que podemos ser el motor todavía de la agricultura en Almería.
–¿Cree que se está visibilizando el talento femenino en el mundo rural?
–Sí. Al final, la juventud lo que mira son las redes sociales y ahí hay mucha presencia femenina a nivel agrícola. Además, el celebrar precisamente el Día de la Mujer Rural también da una visibilidad.
–Hay mujeres de familias agricultoras que se dan a conocer en redes, caso de Lucía Agrofamily, creando un contenido educativo e informando sobre este ámbito, como el dar a conocer que pimientos que no estén perfectos, no pasa nada. ¿Cómo lo ve?
–Siempre nos compran por la vista y tenemos que ser conscientes que un pimiento o un pepino puede estar torcido y puede estar igual de bueno, aportarte la misma la misma vitamina que un tomate que esté brillante perfectamente. Incluso muchas veces ya hasta te puedes llegar a pensar cuando lo ves tan perfecto. Decimos, «Hm, está demasiado perfecto, a ver si le hemos metido demasiada hormona». Al final hay que pensar que lo feo también es nutritivo y también es calidad. Y cada vez hay más líneas de supermercados que esas segundas también se están se están vendiendo.
–¿Cree que hace más falta más mujeres emprendedoras en la agricultura?
–En cualquier ámbito nunca hay suficientes. Animo a toda mujer a que despierte y arranque, por supuesto.