Begoña García Fernández
La roquetera cuenta cómo se sintió al conocer que sería la pregonera de Semana Santa, algunos de sus recuerdos y la pasión por su Hermandad
Javier Cortés
Roquetas de Mar
Sábado, 7 de marzo 2026, 02:04
Begoña García Fernández (Roquetas de Mar, 1987) es la pregonera de este año de la Semana Santa de este municipio, que se celebrará la tarde ... de este sábado en la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario en Roquetas. Un acto que presentará el diputado andaluz, Juan José Salvador, anterior pregonero de la Semana Santa roquetera y para el que está muy entusiasmada Begoña y toda su familia.
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–¿Cómo se siente al ser la pregonera de la Semana Santa en Roquetas?
–No imaginé nunca que sería elegida para ello, pero tampoco me imagino en otro sitio, lo cual también es más responsabilidad. Es donde me he criado, donde tengo a mi familia y amigos, y donde he vivido esta pasión desde pequeña. He corrido por Roquetas con la túnica que ahora prestamos a los niños que desean procesionar, además, también lo he vivido muchos años de mantilla, y alguno que otro de incensaria. Durante el resto del año participo activamente cuando realizan eventos o actos en su preparación y aporto lo que puedo, por lo que realmente es un honor inmenso.
–¿Cuál cree que ha sido el motivo de que le hayan escogido?
–Llevo toda la vida en la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores de Roquetas (La Real y Muy Ilustre Hermandad de Pasión de Nuestro Señor Jesucristo Crucificado en su Divina Misericordia día, Nuestro Padre Jesús Nazareno, Santo Entierro Redentor y Nuestra Señora de los Dolores). Asimismo, soy hermana desde hace más de 30 años, desde 1993, y en mi infancia, en Semana Santa, siempre hemos pasado las vacaciones de Pascua saliendo a procesionar en Roquetas los cuatro: mi madre unas veces de penitente y otras de mantilla; mi padre con el honor de su alto cargo vestido de Gala en representación de la Policía Local, y mi hermana y yo de penitentes, por lo que estoy involucrada con la Cofradía de la Virgen de los Dolores desde bien pequeña.
Además, hubo un tiempo en el que desempeñé la labor de Tesorera durante algunos de los años en los que mi madre fue Hermana Mayor, e incluso en periodos en los que he vivido fuera de Roquetas y de España siempre vuelvo y participo en el resto de actos de la Hermandad durante todo el año, no solo en Semana Santa. A su vez, los hermanos de la cofradía para mi son como de la familia, pues la relación es de muchos años y constante, la hermandad nos ha unido. En cuanto al pregón, tras la votación en la que me eligieron, me llamaron por teléfono, sabiendo que ese día se elegía al pregonero, ya que estoy al día de todo gracias a mi madre que sigue muy presente, pero no imaginaba en absoluto que fuera yo. Me emocioné muchísimo, no sabía si era una broma al principio.
–¿Cómo se tomó en casa la noticia?
–Reconozco que hubo un poco de duda a la hora de aceptar este gran encargo, ya que actualmente estoy opositando, y sabía que cabía la posibilidad de que los exámenes fueran por la misma fecha, y así ocurrió. Sin embargo, sé que es una oportunidad única en la vida, la Hermandad decidió que podría hacerlo bien y no iba a dudar al respecto, y me puse con ello desde el primer momento, ya que es una labor que requiere mucho cuidado. Por su parte, mi madre se emocionó muchísimo, ella ha sido Hermana Mayor de la Cofradía, entiende la gran tarea que es y el honor de que su hija, a quien ella decidió involucrar en este mundo, haya sido elegida. Mi padre sabiendo que coincidiría con los exámenes solo me dijo: «es una vez en la vida, es lo que te gusta, no puedes decir que no». Y por suerte todos están colaborando en los preparativos, tanto mis padres como mi pareja David y mi hermana.
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–¿A quién le dedica el pregón?
–Se lo dedico a una persona especial en mi vida. Lo tengo desde el momento en el que me llamaron para preguntarme si quería ser pregonera, y ya sabía a quién se lo dedicaba.
–¿Cómo le gustaría que fuera recordado su pregón?
–Muchos años he guiado el acto del pregón, ya que es un evento en el que además de escucharse el pregón, se destapa el cartel, se entregan medallas y condecoraciones y tienen la palabra más personas, así que sé el honor que se me ha concedido, y de la responsabilidad que conlleva. Además del mensaje que transmito en él, me gustaría acercar a la gente de mi edad a la Hermandad, y que entiendan la devoción de los hermanos y la compartan. No he vivido fuera de esta casa en ningún momento de mi vida. Forma parte de mí desde que tengo conciencia y en muchas ocasiones he echado de menos que la tradición fuera más extensa, que hubiera más gente involucrada, que la gente se acercara a vivir la experiencia, por lo que me gustaría transmitirles mi sensación para que lo vivan desde dentro, no hablo solo de la Semana Santa o de la fe, si no de involucrarse en una labor como esta, conocer su historia, sus tradiciones y costumbres y poder sentirse parte de algo tan generoso y precioso como esto, así como la oportunidad de conocer gente maravillosa.
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–¿Qué recuerdo tiene de la Semana Santa en Roquetas?
–De pequeña hay muchísimos recuerdos, ya que he sido hermana desde los 6 años y me he vestido prácticamente casi todos los años de mi vida. Tengo 1000 anécdotas, muchas cosas que me han pasado (...) también que cuando he ido de mantilla he llorado mucho. Si tengo pena, me sale. Aunque prefiero ir de penitente que no se me ve tanto.
–¿Cómo vive la Semana Santa?
–Todos los años esté donde esté, porque como he vivido fuera siempre, vengo a Roquetas y normalmente ya no me he visto todos los días porque mi cuerpo ya no da más de sí. El año pasado no me vestí ningún día, pero ando todas las procesiones de Roquetas de Mar.
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