Los excesos de velocidad provocan decenas de atropellos de gatos en Las Colinas

En dos años los vecinos han contabilizado casi una treintena de atropellos a gatos, que atribuye al exceso de velocidad y la escasa visibilidad

JULIO VALDIVIA ROQUETAS DE MAR

La Asociación de Vecinos de Las Colinas de Aguadulce ha reclamado medidas para atajar el problema de atropello de gatos que se produce de forma constante desde hace años en el barrio, y que a su juicio es un síntoma de que las calles de este núcleo son peligrosas también para los peatones.

El exceso de velocidad por la falta de medidas correctoras y la nula visibilidad de las numerosas curvas y cuestas que forman parte de la estampa de este barrio, parecen ser el principal factor que está detrás de esta problemática, sobre la que la asociación de vecinos denuncia que lleva alertando al Ayuntamiento desde el año 2014, hasta ahora sin éxito.

El presidente de la asociación, Juan Carlos Oyonarte, aseguró que ya en la redacción del Plan de Movilidad Urbana Sostenible de entonces, se puso sobre la mesa esta situación, con la existencia de curvas pronunciadas sin apenas visibilidad y excesos de velocidad que están provocando estos atropellos y que «pueden convertirse en puntos conflictivos también para las personas», puesto que estas incidencias «son un indicador» de que hay problemas de seguridad vial.

Oyonarte defendió la necesidad de que se incluyan medidas correctivas y de prevención, que desde el colectivo vecinal se reclaman especialmente para las calles Jesús de Perceval, Movimiento Indaliano esquina con calle Capuleto, así como la avenida Pedro Muñoz Seca y el entorno del Palacio de Congresos, donde sí hay visibilidad pero hay también un número elevado de atropellos que evidencia un problema de exceso de velocidad. Solo en los últimos dos años, la asociación ha contabilizado 27 atropellos de gatos en Aguadulce.

Informe

Ante la falta de respuesta municipal, la asociación anunció la próxima presentación de un informe que analice los puntos negros, porque consideró que los lugares en los que ocurren también pueden ser puntos de atropellos para personas, especialmente niños, en un barrio con una elevada tasa de natalidad como Las Colinas. «Vamos a alertar de los riesgos de las curvas de reducida visibilidad y que sean los técnicos los que se pronuncien, por ejemplo instalando espejos o resaltos para los excesos de velocidad», dijo su presidente, si bien también advirtió que no aceptarán el uso de resaltos en los lugares cercanos a viviendas por las molestias de ruidos que estos provocan.

Por último, Oyonarte cargó contra la falta de control por parte de la Policía Local, asegurando que «los vecinos no tenemos por qué estar denunciando continuamente este problema, tiene que haber Policía Local con suficiente dotación para saber donde están estos problemas», explicó al respecto.

Más de una decena de colonias de gatos en el barrio de

Junto a los excesos de velocidad y las curvas sin visibilidad que los vecinos denuncian en el barrio de Las Colinas, otro factor que puede influir en la aparición tan constante de gatos atropellados es su elevado número. La Asociación de Vecinos de Las Colinas cuenta con un grupo específico de colonias de gatos y está muy implicada en este tipo de iniciativas, habiendo reclamado en numerosas ocasiones una organización de estas colonias desde el Ayuntamiento, así como la correcta identificación y formación de los cuidadores.

Solo en Las Colinas, el grupo de colonias de gatos tiene controladas 11 grupos de gatos que sumarían más de 200. Junto a ellos, el grupo también tiene otras dos colonias controladas en el Palacio de Congresos y otras dos en Aguadulce Sur, en los alrededores de la Casa de Espiritualidad, donde también se han detectado gatos atropellados. Además de los atropellos, la asociación denunció la aparición de numerosos gatos muertos en la rambla de San Antonio, fruto a su juicio de envenenamientos, y vigila de cerca la desaparición de gatos negros, que se sospecha que estén siendo objeto de rituales.

La asociación defiende los beneficios de los gatos, asegurando que tienen comprobado que cuando baja su número aumentan las ratas.