El caos en el transporte metropolitano se agrava por no tener bus urbano en Roquetas

Hace dos décadas que tiene obligación legal de implantarlo, un déficit que recarga los tráficos internos en las ya de por sí estresadas líneas interurbanas

J. VALDIVIA ROQUETAS DE MAR

El problema del transporte público afecta principalmente a los vecinos de Roquetas de Mar, sobre todo de Aguadulce, pero no solo tiene que ver con el transporte dependiente del Consorcio de Transportes Metropolitano de la Junta de Andalucía, también el Ayuntamiento roquetero tiene buena parte de la responsabilidad de la situación. Desde que hace dos décadas el municipio superara los 50.000 habitantes, está obligado por ley a contar con un servicio de transporte urbano que sigue sin poner en marcha. Esta carencia está recargando aún más presión sobre los servicios interurbanos, que en muchas franjas horarias son la única forma de desplazarse dentro del municipio roquetero a falta de urbano.

Este histórico déficit, que el Consistorio no parece tener prisa en solucionar, tiene varias consecuencias negativas. Por un lado, al ser en muchas ocasiones la única vía para desplazarse hacia o desde Aguadulce, los buses metropolitanos no pueden coger directamente la autovía desde El Parador, con lo que hacen recorridos interminables, ahora con el corte de El Cañarete aún más, al tener que atravesar dos veces Aguadulce antes de coger la autovía.

Por otro lado, soportan un volumen de pasajeros mayor del que deberían, debiendo parar en más paradas, en las que pierden mucho tiempo, máxime cuando se trata de buses de piso alto de acceso y descenso dificultoso, sobre todo para personas mayores. También son estos buses los que asumen gran parte del desbordamiento que suponen los turistas del Imserso, pese a que la mayoría hacen recorridos urbanos, que en determinadas franjas se agrupan por decenas en las paradas, añadiendo más carga sobre las ya de por sí estresadas líneas metropolitanas.