Amat remodela su equipo para dar entrada a Muyor y conceder más peso al área de Medio Ambiente

Juan Carlos Muyor asumió hace unos días el acta de concejal tras la marcha de Juanjo Salvador como parlamentario andaluz y también llevará su área

JULIO VALDIVIA ROQUETAS DE MAR

El alcalde de Roquetas, Gabriel Amat, aprobó este lunes una serie de cambios en su equipo para afrontar la etapa final de la legislatura y que están motivados especialmente por la sustitución de Juanjo Salvador, pero que también afectarán a otras áreas.

Concretamente, el cambio más visible será la ocupación de la delegación de Educación, Cultura y Juventud, vacante desde la marcha de Juanjo Salvador como parlamentario andaluz. En este caso no ha habido grandes sorpresas y el nuevo concejal que tomó posesión la semana pasada, Juan Carlos Muyor, será el que asuma la responsabilidad de la concejalía que llevaba Salvador hasta el pasado mes de julio.

Pero no es la única novedad que se ha producido, ya que Amat aprovechó el momento para introducir un ligero cambio en su equipo de Gobierno para dar mayor peso al área de Medio Ambiente y Salud de María Jesús Ibáñez, dependiente hasta ahora del área de Agenda Urbana que dirige José Luis Llamas. De esta forma, Amat ascendió a esta delegación especial a la condición de delegación genérica, y aunque en la práctica sigue formando parte de Agenda Urbana, según aclararon ayer fuentes municipales, sí tendrá más autonomía en su gestión diaria, ya que Ibáñez dejará de depender de Llamas y tendrá potestad para dirigir su área con independencia y resolver actos administrativos, entre otras novedades.

Según se indicó desde el Consistorio, este cambio «refuerza la apuesta del Ayuntamiento en servicios clave como los de limpieza, parques y jardines», asuntos que tal y como avanzaba ayer IDEAL vienen generando bastantes quebraderos de cabeza, especialmente los parques y jardines cuya privatización no deja de acumular recursos.

Amat, eso sí, aún no ha aclarado qué concejal se encargará de asumir la delegación de Aguadulce, que era responsabilidad de Juanjo Salvador.