El roquetero Mussa, capitán del Roquetas 2018, durante un encuentro con su equipo. / R. I.

El Comité de Competición analizará los insultos racistas en el campo de Carboneras esta semana

No hay precedentes en el fútbol almeriense sobre un episodio similar, por lo que se desconoce el alcance de las medidas, que podrían llegar al cierre del campo del Carboneras

JULIO VALDIVIA ALMERÍA

El Comité de Competición de la Federación Almeriense de Fútbol analizará esta semana el episodio vivido este pasado domingo en Carboneras, durante el enfrentamiento entre el Carboneras CF y el Roquetas 2018, en el que se profirieron insultos racistas contra uno de los jugadores roqueteros, según consta en el acta arbitral del partido. Una situación que llevó al Roquetas a abandonar el partido cuando aún faltaban 20 minutos para su finalización y perdían por dos goles a cero.

Fuentes de la Federación informaron a IDEAL que mañana miércoles o jueves se reunirá el Comité de Competición para analizar lo ocurrido y escuchar a las partes implicadas, es decir, a los dos clubes y al árbitro que dirigió el partido. Desde la Federación se puntualizó, igualmente, que el acta arbitral tiene «presunción de veracidad» y por tanto, se entiende que lo mencionado por el árbitro en su informe es lo que ha ocurrido en el partido.

Como ya informó IDEAL ayer, ese acta arbitral menciona la frase «negro de mierda» pronunciada contra el jugador roquetero Mussa, que fue escuchada por el árbitro Pablo Lorenzo Vicente de forma «reiterada» por parte de aficionados presentes en el campo que, según precisó en el documento al finalizar el encuentro, portaban equipación del equipo de Carboneras.

En cuanto a las consecuencias que lo ocurrido tendrá para los implicados, todavía se desconocen las sanciones que podría acarrear. Fuentes de la Federación evitaban ayer pronunciarse al respecto, entre otras cosas porque según admitieron, nunca se ha dado un incidente de este tipo en el fútbol almeriense y por tanto no hay precedentes.

Otras fuentes especializadas en cuestiones legales en el mundo del fútbol, sí aseguraron que lo ocurrido puede implicar desde la retirada de los puntos al Roquetas 2018 por su retirada del encuentro antes de su finalización, si se le responsabiliza de lo ocurrido, hasta el cierre del estadio Blas Belmonte de Carboneras, e incluso la expulsión del equipo de la competición si se le considera responsable y no hay una condena expresa de los insultos. También cabe la posibilidad de que el Comité ordene que se jueguen los 20 minutos que faltan del encuentro.

Denuncias

Independientemente del camino que lleve el asunto en los ámbitos deportivos, lo ocurrido en Carboneras el domingo también seguirá otro recorrido paralelo en los juzgados. El presidente del Roquetas 2018, Antonio Torrecillas, confirmó a IDEAL que dos jugadores del equipo han presentado ya denuncia ante la Guardia Civil. Según el club son dos de los tres jugadores que sufrieron los insultos, Mussa y Usu, ya que un tercero ha preferido no presentar denuncia. Las denuncias se presentaron en el cuartel de Roquetas, ya que «la propia Guardia Civil de Carboneras nos pidió que lo hiciéramos en Roquetas».

Por su parte, desde el Carboneras CF se mostraron muy molestos con la repercusión mediática de lo ocurrido, considerando que algunas informaciones sobre los hechos dañaban no solo la imagen del club, sino también la del municipio de Carboneras, motivo por el que el club no descarta tomar medidas legales por los daños sufridos «sin demostrar la realidad y hacer daño a nuestro club».

El presidente, José Antonio Hernández, se aferró al vídeo difundido por el club horas después del encuentro, en el que como admitieron en la noche del domingo en un comunicado, no se escuchan ni los insultos racistas recibidos por el jugador roquetero, ni los insultos que este supuestamente pronunció contra la grada y que el club asegura que encendieron los ánimos.

Pero según el Carboneras, en el vídeo sí se aprecia que Mussa, al salir a por el balón «realiza un acto agresivo o violento contra un menor de edad que había recogido el balón y lo tenía en la mano», si bien «no recoge la acción completa, pero se puede escuchar la reacción del público respondiendo de forma enervada y con algunos insultos, pero ninguno de ellos racista».

Sin embargo, la actitud del Carboneras ha generado indignación en el Roquetas 2018, especialmente porque «ponen a Mussa como si fuera un delincuente que quería agredir a un niño pequeño», se quejó su presidente, que acusó al Carboneras de pretender «seguir defendiendo lo indefendible». Recordó, en este sentido, que «cafres hay en todos lados», pero a su juicio el club debe desmarcarse con contundencia de los hechos.

Torrecilla aseguró haber recibido llamadas de solidaridad y apoyo de numerosos clubes de la provincia y expresamente apoyando a Mussa que «es un jugador muy conocido y respetado».

El árbitro corrige el acta, pero solo para cambiar el minuto

El árbitro del partido, Pablo Lorenzo Vicente, mantiene su versión de los hechos recogida en el acta arbitral, aunque sí añadió una corrección el mismo domingo por la noche. Según ese anexo al acta, al que ha tenido acceso IDEAL, el árbitro aseguró haber revisado «minuciosamente la redacción del acta y la hoja de anotaciones que llevaba conmigo en el momento del encuentro» y comprobó que «por error en la redacción del acta se menciona la suspensión del encuentro en el minuto 71, no siendo este el minuto real de la suspensión, siendo en su defecto en el minuto 78».

En el acta del partido, el árbitro aseguraba haber presenciado en ese momento, que un grupo de aficionados se dirigían hacia el jugador Mussa Cámara con insultos como «eres un negro de mierda», de forma «reiterada». Los autores de los hechos, aseguró el árbitro, eran aficionados que portaban vestimentas del Carboneras CF. Una vez detenido el encuentro, el árbitro advirtió al delegado de campo, Juan Caparrós, de lo que estaba ocurriendo. En ese momento Caparrós se dirigió a los aficionados a viva voz, ya que no se disponía de megafonía, advirtiéndoles de la posible suspensión temporal del encuentro si la afición no deponía su actitud.

Tras estas advertencias, y ya con la llegada de efectivos de la Guardia Civil que acudieron al lugar, el árbitro se dirigió a los delegados de ambos clubes para informarles de la reanudación del encuentro, pero el representante del club roquetero, Antonio Aljarilla, indicó al árbitro que los jugadores «no se encuentran moralmente dispuestos a continuar el encuentro debido a la situación ocurrida», recogió el árbitro en el acta.