Intervenidas casi 1.800 plantas de marihuana en tres dúplex conectados junto a un colegio en Vícar

Los agentes descubrieron que, oculta tras un armario de madera, se encontraba la entrada a un sótano de unos 120 metros cuadrados donde estaba la droga

EUROPA PRESSALMERÍA

La Guardia Civil de Almería ha detenido a cuatro personas, dos de las cuales han ingresado en prisión, y ha intervenido cerca de 1.800 plantas de marihuana que se cultivaban en tres viviendas tipo dúplex conectadas entre sí por el sótano que se encontraban en una calle ubicada junto a un colegio público de Vícar.

La operación 'Propalar' ha permitido intervenir en concreto 1.795 plantas, de las que se han obtenido 244 kilos de estupefaciente del que se habría un beneficio ilícito en el mercado irregular de 241.000 euros, según ha explicado en declaraciones a los medios el cabo primero Francisco Javier Pajuelo.

Durante el desarrollo de la operación policial los agentes sorprendieron a tres de los cuatro acusados, entre ellos al jefe identificado como M.H.H., de 49 años, y a su pareja sentimental C.D., de 22 años, así como a M.L., de 35 años y de nacionalidad marroquí, en situación irregular en España, quien trató de escapar por el patio de una de las viviendas, si bien los efectivos policiales le cortaron el paso y procedieron a su arresto. Durante la misma jornada también se detuvo a F.S.S., de 50 años.

La intervención policial tuvo lugar el jueves con un gran despliegue policial en el barrio de la Archilla de la localidad, si bien los agentes iniciaron la investigación de los hechos el pasado mes de mayo cuando por medio de varias personas anónimas, tienen conocimiento de la existencia de un fuerte olor a marihuana en una zona próxima al centro educativo.

La investigación previa permitió acotar en qué viviendas podría situarse el cultivo ilegal, de manera que a través de las vigilancias se observó un sospechoso trasiego de personas en tres viviendas tipo dúplex de una calle próxima al colegio, centrando sus investigaciones en esas tres viviendas. Durante meses, los agentes determinaron la función de cada vivienda, que estaban en régimen de alquiler y al corriente de pago de todas sus mensualidades.

Los agentes en sus vigilancias consiguen determinar que la plantación podría ocupar el sótano de dos viviendas, unos 120 metros cuadrados, ya que son las únicas de la promoción construidas con sótano. Además, descubren que ese subterráneo sólo es accesible desde un patio interior, con lo que la plantación quedaría menos expuesta.

Acceso oculto tras un armario

En el desarrollo de la investigación los agentes observaron cómo de manera periódica entraban un hombre y una mujer en una de las viviendas trasladándose en un vehículo de alta gama, Audi A5 de color blanco. También fueron testigos de cómo se trasladaban en un furgón Mercedes Benz sacos de turba que eran introducidos dentro la vivienda.

Una vez determinada la participación de cada uno de los detenidos e identifican los vehículos usados por ellos para trasladarse a la plantación, se procedió al cumplimiento de la entrada y registro de las propiedades decretado por la Autoridad Judicial. En una nueva fase de la operación, los agentes accedieron a las viviendas descubriendo que oculta tras un armario de madera con diversos objetos en las estanterías, se encuentra la entrada a un sótano de unos 120 metros cuadrados.

Para acceder al sótano se tuvieron que retirar las puertas del armario, las baldas deslizantes y empujar la cubierta trasera para liberar la entrada. Una vez en el sótano los agentes se toparon con un complejo sistema eléctrico, de riego, de ventilación y de extracción de aire y olores, observando cómo los compresores industriales que daban vida a los splits se encontraban instalados en el patio de una de las viviendas camuflados por una cubierta.

En otras actuaciones similares que se estaba produciendo fraude de fluido eléctrico, pero en esta ocasión se tuvo que picar la acera para descubrir en el interior de una arqueta el enganche ilegal a la red. Los técnicos de la compañía aún se encuentran en la zona tratando de desarticular el enganche irregular.

Además también se intervinieron en la operación 4.000 euros en metálico, seis teléfonos móviles, un ordenador portátil, documentación contable relativa a las viviendas, ocho máquinas industriales de aire acondicionado, 30 ventiladores, seis extractores, nueve filtros, 174 balastros, 243 lámparas halógenas, seis split y siete aires acondicionados.

A tres de los detenidos se les atribuyen los delitos contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico, y al cuarto de ellos contra la salud pública. El juzgado de Instrucción número 3 de Almería, en funciones de guardia, ha decretado el ingreso en prisión de dos de ellos.

 

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