Tres aparcamientos en primera línea de playa son elegidos para las autocaravanas

Tres aparcamientos en primera línea de playa son elegidos para las autocaravanas

En Playa Serena Sur se ha reservado un parking, en Roquetas la desembocadura del Cañuelo y en Aguadulce El Pocico

JULIO VALDIVIA

El municipio de Roquetas de Mar ya cuenta con tres zonas habilitadas para pernoctar destinadas a las autocaravanas, una de las medidas contempladas en la ordenanza de este tipo de vehículos, que tantos años se demandó.

Así, en la web de Movilidad del Ayuntamiento de la localidad, se han establecido tres espacios, todos ellos situados en primera línea de playa. Uno de ellos sitúa en uno de los aparcamientos de la urbanización Playa Serena Sur, concretamente el que se encuentra en la calle Fosforito. Precisamente estos aparcamientos, situados junto a la playa de esta moderna urbanización, han sido el lugar en el que mayor polémica se ha generado en el uso de estos espacios para aparcamiento de autocaravanas, ya que ocupaban un lugar con gran demanda de plazas de vecinos y visitantes, algunos de los cuáles han llegado a protagonizar enfrentamientos verbales con los autocaravanistas. De hecho, no sentó nada bien a la asociación de vecinos Urba-Roquemar y a residentes en la zona, la instalación de señales indicando que este aparcamiento es de uso exclusivo para autocaravanas.

El segundo punto del litoral roquetero que se ha designado como aparcamiento de autocaravanas es el existente en La Romanilla, junto a la rambla del Cañuelo, se trata del parking situado en la Avenida de la Aduana y conocido como El Rompizo.

Por último, el tercer estacionamiento designado para autocaravanas es el situado en el Camino del Pocico, justo donde finaliza el actual paseo marítimo de Aguadulce en la zona de Villa África.

Se trata en los tres casos de lugares muy demandados en los meses de verano, en los que escasean las plazas de aparcamiento cercanas a las playas, sin embargo, se ha tenido en cuenta que la práctica del autocaravanismo se produce especialmente en los meses de invierno, cuando llegan a la localidad cientos de personas, sobre todo de otros países europeos para pasar unos días o semanas de descanso disfrutando de las buenas temperaturas del invierno roquetero.

«Queremos que te sientas como en casa», asegura el Consistorio en su web, con la que pretende por un lado, solucionar los actuales problemas de convivencia surgidos por la proliferación de estos vehículos en zonas residenciales, y por otro, atraer este tipo de visitantes que pueden ser una solución a la actual estacionalidad que mantiene casi todos los hoteles cerrados en los meses de invierno desde hace años.

Desde el Ayuntamiento se recuerda que las autocaravanas «no precisan de ningún permiso especial para poder circular, pero debido a su auge, se ha creado una ordenanza municipal que regula el estacionamiento y pernoctación de estos vehículos y sus ocupantes en el término municipal».

Una empresa proyecta un aparcamiento con servicios

Aunque la nueva ordenanza establece los tres puntos de aparcamiento exclusivo para caravanas, hay que recordar que hace tiempo que existe un debate sobre la idoneidad de habilitar una zona de estacionamiento con servicios específicos de autocaravanas, tales como puntos de luz y alcantarillado. De hecho, ya en 2010 se aprobó en el Pleno una moción del PSOE que recogía esta medida y que nunca se llegó a aplicar. Ahora, con la nueva ordenanza, existe al parecer una iniciativa privada para habilitar un lugar de este tipo, según ha transmitido el Ayuntamiento a los vecinos con los que ha tratado esta cuestión. Todo ello sin olvidar que en Roquetas existe un camping de carácter privado que ya ofrece servicios para autocaravanas, y que es una de las empresas afectadas por las facilidades que se han encontrado hasta ahora los autocaravanistas para residir con sus vehículos en cualquier punto de la localidad. Como se sabe, el asunto viene generando debates intensos desde hace años, entre partidarios y críticos con estas prácticas. Los primeros defienden los ingresos que dejan estos visitantes en unos meses en los que no hay apenas actividad turística, los segundos reclaman ordenación para evitar molestias y privilegios de este tipo de usuarios que acaban estableciéndose en los puntos más atractivos del municipio sin pagar nada y, en ocasiones, usando fuentes públicas y depositando residuos en el alcantarillado sin ningún control, además de ocupar espacios en las calles con mesas, barbacoas y otros elementos. Fruto de estas quejas se redactó en esta legislatura una ordenanza que se aprobó a finales del año pasado.

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