Roquetas pierde rueda con la bicicleta

Roquetas pierde rueda con la bicicleta

Mientras Almería capital y El Ejido han visto multiplicar sus infraestructuras ciclistas en muy poco tiempo, en Roquetas hace dos legislaturas que apenas se plantean proyectos

JULIO VALDIVIA

Mucho ha llovido desde que en Roquetas se sacaba pecho con las infraestructuras ciclistas, asegurándose desde el Ayuntamiento que la localidad era líder en carriles bici. Mientras en los últimos años las otras dos grandes localidades de la provincia han cambiado considerablemente la fisonomía de sus calles con nuevas infraestructuras, en Roquetas hace dos legislaturas que no se plantean proyectos, más allá del tramo carril ejecutado en Playa Serena, que se venía planificado desde bastante antes, y la pequeña intervención realizada para mejorar el tramo del entorno del Castillo de Santa Ana.

Hubo un tiempo en el que, efectivamente, el municipio más turístico de la provincia tenía la red más extensa de carriles bici de la provincia. No era fruto de una concienzuda planificación por parte del Consistorio, que nunca se ha caracterizado por su convencimiento con respecto al impulso de la bicicleta, sino por el hecho de que Roquetas es un municipio alargado que tiene la suerte de extenderse por una larga costa de unos 16 kilómetros de longitud, la mayoría de ellos con paseos marítimos que, en buena parte de los tramos disponen de esta infraestructura.

Más allá de los paseos marítimos, la cantidad de carriles bici es escasa y, lo que es peor, poco operativa a juicio de sus usuarios y colectivos de la bicicleta. Desde el estrecho arcén de la carretera de Alicún, vía en la que se alcanzan grandes velocidades y que pocos ciclistas se atreven a usar, hasta tramos prácticamente desconocidos para los usuarios como el pequeño tramo de bulevar de Aguadulce a su paso por La Gloria, que no conecta con ninguna parte, en el Ayuntamiento se contaron kilómetros que sumar a la lista para confirmar ese liderazgo.

Así, el borrador del Plan de Movilidad Urbana Sostenible de 2014, que sigue sin ser aprobado ni publicado por parte del Ayuntamiento cuatro años después, habla de un total de 34 kilómetros de carriles bici, aunque plantea muchas pegas a esos kilómetros. Como la falta de continuidad y conexión de las vías ciclistas, al ser tramos desconectados «eliminando la posiblidad de realizar viajes completos en bicicleta a través de una vía ciclista». También se alertaba entonces del «deterioro en la señalización, existiendo algunas vías ciclistas que pasan desapercibidas y por tanto, con problemas de seguridad vial al no alertar a los conductores de este aspecto».

El PMUS también ponía de manifiesto la existencia de «zonas completas del municipio sin cobertura ciclista a menos de 300 metros, y por tanto incumpliendo algunos de los valores del anteproyecto de Ley Andaluza de Movilidad Sostenible».

Pese a todo, los expertos redactores del Plan de Movilidad Urbana Sostenible de Roquetas, hablaban de «enormes posibilidades para el municipio» al tratarse de una localidad con distancias entre núcleos y dentro de ellos, de menos de 5 kilómetros de longitud, contando además con una «orografía favorable en buena parte del municipio y un clima muy benigno».

Peligrosidad

La clasificación de la peligrosidad de las vías ciclistas en el PMUS, deja claro que aquellas que discurren por los paseos marítimos son la mayor parte de los carriles que se consideran de «baja» peligrosidad, mientras que hay tramos de riesgo «medio» caso de la carretera de La Mojonera, y se considera de «alta» peligrosidad el supuesto carril bici del arcén de la carretera de Alicún.

Tampoco salía bien parada la red en cuanto a la existencia de aparcamientos para bicicletas, ya que casi ningún carril bici contaba con estas instalaciones cuando se hizo el estudio, si bien en los últimos años sí se han colocado aparcabicis en puntos como el parque de Los Bajos, su ausencia sigue siendo llamativa en algunos de los principales puntos de interés turístico de la ciudad. Según la web de Movilidad del Ayuntamiento de Roquetas, en el municipio hay en la actualidad 18 puntos de aparcabicis, muy lejos de los cerca de 200 habilitados en la capital, la mayoría al amparo del Plan Andaluz de la Bicicleta, que preveía más de 3.000 plazas, parte de los cuáles se están instalando a demanda de centros educativos y empresas.

Sin planes

Con este panorama, llama la atención la ausencia de planes con respecto a la bicicleta en el municipio. Con la salvedad de la reforma del carril de los alrededores del Castillo de Santa Ana, que ha venido a ordenar la problemática convivencia que hasta ahora había entre peatones y ciclistas, no se ha planteado ninguna nueva actuación en esta legislatura y la anterior. Sí están sobre la mesa proyectos reclamados como el carril tantas veces pedido para unir El Solanillo, o el acondicionamiento de una vía ciclista en El Cañarete, pero no se ha anunciado ninguna actuación por parte del Consistorio, o al menos no se ha hecho pública hasta ahora en un municipio donde las políticas de movilidad se diseñan sin dar muchas opciones a la participación.

Pero más allá de las infraestructuras, colectivos como Roquetas en Bici reclaman que se ponga el acento en la educación y la concienciación a la hora de impulsar la bicicleta. Educación en los centros educativos, cursos de conducción de bicicletas en el tráfico, caminos escolares seguros reales más allá del pintado de pies azules en las aceras, impulso a la extensión del uso de la bicicleta eléctrica o la instalación generalizada de aparcabicis en los colegios y edificios públicos, ayudarían, a juicio del colectivo, a potenciar la bicicleta en la ciudad.

Carril bici de El Cañarete

En estas dos legislaturas de casi sequía, en lo que a la bicicleta se refiere, hay un proyecto que sí cuenta con un respaldo prácticamente unánime en el municipio y que ha movilizado a sus vecinos, especialmente en Aguadulce. Se trata del carril bici de El Cañarete, una vieja reivindicación en la que destaca de manera especial la asociación EnBiCiate, que lleva años manteniendo contactos con partidos y organizando actividades para reclamar una vía, que no solo tendría un uso deportivo o de transporte, ya que el potencial turístico de este recorrido es enorme. La idea tiene apoyos tanto en Roquetas como en Almería capital, pero por el momento poco se ha avanzado para ejecutarla.

El Ejido: tarde pero creciendo con gran rapidez

En el municipio vecino de El Ejido, con algo menos de población, las infraestructuras ciclistas han tardado mucho más en llegar. Sin la ventaja de contar con largos paseos marítimos con carriles bici como sí tenía Roquetas, y con escasas infraestructuras ciclistas hasta ahora, la localidad no se ha caracterizado por el uso de la bicicleta hasta el momento. Sin embargo, el panorama ha cambiado de forma radical en los últimos meses, gracias especialmente a un acuerdo alcanzado con la Junta de Andalucía por el que la Administración autonómica ha ejecutado el 75% de una red de 17,5 nuevos kilómetros de carriles bici, corriendo el 25% restante por cuenta de su Ayuntamiento. A través de este proyecto se ha dotado a El Ejido, de seis tramos, que a diferencia de Roquetas, donde la mayoría están desconectados entre sí, se han diseñado para unir puntos y generar un red. Se trata de los tramos de Ejido Sur - Paseo de las Lomas-Conexión Vía de Servicio; Vía ciclista Santo Domingo; Vía ciclista Avenida del Treinta; Vía ciclista Carretera de Las Norias; Vía ciclista Almerimar; y Vía ciclista Paseo de Las Lomas-Camino de la Cañada de Ugíjar.

A esos tramos se unen los ya existentes antes del acuerdo con la Junta de Andalucía y se espera que pronto se sumen otros 16 kilómetros correspondientes a la vía ciclista que se pretende acondicionar por Punta Entinas entre El Ejido y Roquetas. La vía beneficia a ambas localidades, pero es El Ejido quien la propuso y la viene reclamando a la Junta de Andalucía con insistencia en los últimos años, con numerosos pronunciamientos públicos, una apuesta que en el caso de Roquetas ha sido recibida con aparente indiferencia, ya que apenas se ha hablado de ello en estos años.

Almería: la gran transformación

Si hay un municipio que ha cambiado su fisonomía con respecto a la bicicleta con la habilitación de una extensa red de carriles bici ha sido la capital. Hasta la llegada del Plan Andaluz de la Bicicleta la ciudad tenía una red bastante limitada y similar a la de Roquetas, aunque planificaba varias intervenciones. Desde entonces el número de kilómetros de carriles bici se ha doblado y supera los 70, acompañados además de un gran número de aparcabicis, que es una de las infraestructuras más demandadas por los usuarios. Hay que recordar que en el caso de Roquetas, cuando empezó el Plan Andaluz de la Bici, el PP rechazó adherirse a ese proyecto, una propuesta que partió de Izquierda Unida y que implicaba que el municipio se beneficiaría de una inversión por parte de la Junta del 75%. La justificación dada entonces fue que no se apoyaba el Plan porque Roquetas no se había incluido en la decena de ciudades andaluzas con actuaciones preferentes. No sería hasta el año pasado, cuando Roquetas por fin aprobó unirse al PAB, esta vez sin pegas y a propuesta de Ciudadanos, aunque la medida llegó en un momento en el que el Plan ha ralentizado sus inversiones.

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