PSOE, IU y colectivos critican la renovada apuesta por el «ladrillo» de Gabriel Amat

Unidos por Turaniana acusa al PP de querer «arrasar» el pasado salinero de Roquetas. /Unidos Por Turaniana
Unidos por Turaniana acusa al PP de querer «arrasar» el pasado salinero de Roquetas. / Unidos Por Turaniana

Todos ellos han criticado la intención de seguir dando pasos para urbanizar Las Salinas, tal y como desveló ayer IDEAL

Las primeras reacciones a la información desvelada ayer por IDEAL, sobre un nuevo paso para impulsar la urbanización de Las Salinas por parte del Ayuntamiento de Roquetas, no se han hecho de esperar. El PSOE, IU y la plataforma Unidos por Turaniana, que agrupa a varios colectivos y asociaciones, criticaron este miércoles la renovada apuesta por «el hormigón y el ladrillo» por parte del alcalde roquetero, Gabriel Amat.

El hecho de que la Comisión Informativa de Gestión de la Ciudad trate mañana viernes la aprobación provisional de la innovación al PGOU que divide el sector en cuatro partes para su desarrollo por fases, provocó ayer el rechazo del PSOE, cuyo portavoz, Manolo García, advirtió del «error» de centrar el desarrollo de Roquetas en un «urbanismo desfasado». García recordó las 4.000 viviendas vacías que hay en Roquetas, y el hecho de que este municipio fuera uno de los más afectados por el estallido de la burbuja inmobiliaria, para afear al primer edil roquetero que siga insistiendo en ese modelo económico y de ciudad en lugar de apoyar los sectores productivos tradicionales como son la agricultura o el turismo, y buscar otros basados en la industria auxiliar o las nuevas tecnologías.

La insistencia de Gabriel Amat en en «más ladrillo y hormigón, que nadie duda ya que es pan para hoy y hambre para mañana», sólo se explica, en opinión del portavoz del PSOE de Roquetas «como el favor que alcalde le debe a los propietarios de los terrenos afectados, que podrán regularizar sus balances contables de sus empresas con nuevos activos que hasta ahora carecían de valor en el mercado inmobiliario». Una idea que se demuestra, a juicio del PSOE, por el movimiento de dividir el sector en cuatro partes para priorizar el desarrollo de una de ellas, «casualmente donde se localizan los terrenos de esas empresas».

Desde el PSOE se apostó por «políticas serenas, prudentes y lógicas» en las que además de buscar alternativas al «ladrillo», se haga una «correcta planificación urbanística que prime de una vez la calidad de vida de los roqueteros y no los intereses de los promotores urbanísticos». En lugar de eso, los socialistas critican la reiterada apuesta por «el modelo urbanístico tristemente conocido de la masificada Roquetas de Gabriel Amat» con 7.000 viviendas «que hacinan a sus ocupantes» y complejos hoteleros «perfectos para seguir atrayendo turistas de pulsera con todo incluido, en lugar de un turismo de más calidad».

Unidos por Turaniana acusa al PP de querer «arrasar» la zona

Desde la plataforma Unidos por Turaniana, que agrupa a varias asociaciones conservacionistas, ecologistas y culturales, se mostró ayer su «sorpresa» por el hecho de que el cerca de millar de alegaciones que ayudaron a recoger «hayan sido descartadas de un plumazo». El colectivo, que anunció que se movilizará contra el proyecto, consideró «innecesarios» los bloques de pisos que se plantean, teniendo en cuenta la cantidad de viviendas vacías que hay en Roquetas, como por existir otros lugares en los que poder construir. «Pretenden arrasar un espacio natural e histórico único para construir algo que ya hay en todos lados», criticó su coordinador, Juan Miguel Galdeano. Unidos por Turaniana advirtió su intención de «permanecer vigilantes» y solicitó a todos los grupos municipales su oposición a un proyecto que «quiere arrebatarnos lo poco que queda del pasado salinero de Roquetas». «No se trata de un simple solar, sino que todavía se conservan las compuertas, canales, caminos y charcas salineras», recordó Galdeano, quien advirtió que «de seguir adelante con este proyecto, el Ayuntamiento demostrará que no le importan los espacios naturales ni el patrimonio histórico, a no ser que una instancia superior les impida edificar sobre ellos».

Desde Izquierda Unida también se valoró negativamente el nuevo paso que pretende dar el PP, «con el que pretende hipotecar el futuro de la ciudad», en palabras del concejal Juan Pablo Yakubiuk, quien aseguró que «ni es el momento, ni es el modelo que queremos para Roquetas», por lo que anunció la intención de su grupo de pedir la retirada del punto en la Comisión de mañana.

Yakubiuk recordó que el PP está en minoría y que por tanto, si todas las demás fuerzas rechazan el asunto, Gabriel Amat no podrá aprobar la innovación. «Veremos a ver qué vota el grupo de Ciudadanos y la concejal tránsfuga; es el momento de demostrar cuánto quieren de verdad a Roquetas y cuánto les importa el presente y el futuro de este municipio», advirtió Yakubiuk.

«Una temeridad»

IU consideró además una «temeridad» que el Ayuntamiento abandere el desarrollo de la futura urbanización, que supondrá una inversión estimada de más de 200 millones de euros que el Consistorio tendrá que adelantar. Además de denunciar el daño a zonas como la Ribera de la Algaida y recordar que «Gabriel Amat ha sido incapaz en 20 años de mantener las urbanizaciones que ha hecho, ¿cómo pretende mantener ahora una zona de 2 millones de metros cuadrados más? Es completamente inviable y todos esos costes los pagaremos los vecinos de Roquetas durante generaciones», denunció IU.

La formación compartió la teoría del PSOE sobre los intereses ocultos detrás de este movimiento, que pasan por «beneficiar y sanear las cuentas de un puñado de firmas urbanísticas e inmobiliarias», recordando que las tres principales fincas acumulan más de 100 millones de euros en deudas, «una cifra que desvela descomunales intereses financieros y bancarios».

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