La propietaria del bar de copas de Aguadulce tendrá que pedir otra licencia de apertura

La propietaria del bar de copas de Aguadulce tendrá que pedir otra licencia de apertura

Así lo aseguró ayer el Ayuntamiento, que entiende que la sentencia que da la razón a la empresaria, no le concede la licencia

JULIO VALDIVIA ROQUETAS DE MAR

El Ayuntamiento de Roquetas de Mar respondió ayer a la denuncia realizada por Almudena Sánchez, la propietaria del kiosko-bar de copas de la rambla de San Antonio en Aguadulce, cuyo caso desveló IDEAL este fin de semana, y que lleva casi una década esperando a volver reabrir el negocio que le cerró el Consistorio y que desde hace dos años tiene una sentencia a su favor del TSJA.

En concreto, fuentes municipales aseguraron al respecto que «la sentencia del TSJA sobre este caso efectivamente anulaba la denegación de licencia de apertura, pero no obligaba al Ayuntamiento a otorgar licencia». Según el Ayuntamiento, «para que esta señora pueda tener licencia de apertura, debe solicitarlo a través de los trámites correspondientes, presentando la documentación que sea pertinente».

Sentencia «cumplida»

El Ayuntamiento aseguró haber «cumplido» la sentencia y aclaró que únicamente se tienen escritos presentados por la afectada sobre la sentencia «pero no ha llegado a pedir de nuevo licencia».

En opinión del Consistorio «la sentencia se limita a reconocerle el derecho a obtenerla pero no se la concede per se». En este sentido, se reconoció que «el expediente sobre este bien inmueble es complejo, ya que por su ubicación no está claro la situación legal del mismo. Una situación que se habría podido resolver hace décadas si la Junta de Andalucía hubiera procedido al encauzamiento de la Rambla de San Antonio, tal como estaba estipulado en el convenio entre Ayuntamiento y Confederación Hidrográfica y a la aprobación correspondiente del deslinde en ese tramo del dominio público hidráulico», indicaron ayer fuentes municipales.

Desde el Ayuntamiento se aseguró igualmente que el pasado viernes se remitió a la afectada una notificación electrónica que le llegará en los próximos días en papel, informándole de estos términos.

Almudena Sánchez por su parte, negó este lunes haber recibido notificación alguna del Consistorio y volvió a denunciar que hasta ayer lunes, no había sido respondida a sus peticiones, plasmadas en un escrito presentado en agosto del año pasado, y un segundo en los mismos términos presentado el pasado mes de julio. «He actuado de buena fe, esperando contestación, pero el Ayuntamiento ha hecho caso omiso de los escritos», dijo a IDEAL.

Preguntada por la posibilidad de solicitar de nuevo la licencia, Sánchez negó tajantemente que vaya a realizar ese trámite de nuevo. «Yo no pienso abrir un nuevo expediente para que estudien si me van a dar la licencia o no, la primera sentencia dijo que me tenían que dar la licencia, y ellos -refiriéndose al Ayuntamiento- recurrieron al TSJA y lo han perdido», dijo.

La afectada insistió en achacar todo lo ocurrido a una «cabezonería del señor Amat» y consideró que la sentencia del TSJA que le da la razón «hace referencia a un expediente y la tienen que cumplir, no voy a dar pie a que abran un nuevo expediente para estar otros 9 años de juicios con ellos».

Almudena Sánchez hizo alusión a los enormes costes económicos que ha tenido todo lo ocurrido y la gran cantidad de informes que tuvo que encargar para demostrar que su negocio no incumplía la normativa, como el Ayuntamiento alegó. El TSJA, en una sentencia de 2016, le dio la razón, considerando que Sánchez tiene derecho a la licencia de apertura de su negocio por silencio administrativo positivo, y condenando al Ayuntamiento al pago de las costas, en un fallo contra el que no cabe recurso alguno.

La denunciante ha mantenido desde que en 2009 y 2010 le cerrará el negocio el Ayuntamiento de Roquetas de Mar, que el local cumplía con todos los requisitos legales para tener licencia.

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