Cabrera pide paciencia mientras PSOE e IU le exigen que cumpla la ley sobre el bus urbano

Cabrera pide paciencia mientras PSOE e IU le exigen que cumpla la ley sobre el bus urbano
  • La edil anunció ayer que ya se ha terminado el estudio previo a la licitación y apeló a la responsabilidad de los partidos de la oposición

La teniente de alcalde y concejal de Movilidad, Eloísa Cabrera, aclaró ayer la postura municipal con respecto al bus urbano, tras el anuncio realizado la semana pasada por el delegado de Fomento, Joaquín Jiménez, sobre cambios en los servicios metropolitanos que obligarán al Ayuntamiento a asumir la gestión del urbano. Cabrera habló poco después de que ayer mismo el PSOE volviera a reclamar la puesta en marcha de un servicio urbano, algo que todos los partidos ya pidieron, en declaraciones a IDEAL, hace unos días. La edil anunció que el Ayuntamiento ha concluido el documento que servirá de diagnóstico, asesoramiento y elaboración de los pliegos con los que se sacará a concurso la concesión del transporte urbano.

La teniente de alcalde habló de una «hoja de ruta» fijada entre el Consistorio, el Consorcio Metropolitano y la Consejería de Fomento, para abordar esta cuestión, y ante la insistencia de los partidos sobre la necesidad de cumplir la ley que obliga a los municipios de más de 50.000 habitantes a disponer de un servicio de transporte urbano, dijo que las propias normativas estatales hacen mención a los «principios de coherencia y racionalidad» en la confección y diseño de los servicios.

En este caso, y «a pesar de las presiones que se han recibido de los grupos políticos de la oposición», aseguró, se ha trabajado en este tiempo en el diseño del servicio, empezando por el interurbano y completándolo con el urbano.

Eloísa Cabrera consideró, en este sentido, que «no tendría sentido la confección de un servicio urbano sin conocer las directrices del servicio interurbano, que como es lógico, servirán de marco de referencia para determinar los trabajos». Así, afirmó que la concesión de la M999, que es como el Consorcio denomina el servicio urbano de Roquetas, vendrá «condicionada» por el funcionamiento de la M330, la línea Las Marinas-Almería actual, que soporta la mayor parte del tráfico actual de pasajeros en Roquetas.

Cabrera pidió «coherencia» y «racionalidad» sobre este asunto «por encima de intereses partidistas», y entre los problemas que podrían surgir con las prisas de poner en marcha el bus urbano, citó el de los vecinos de Aguadulce, que según ella, para tener que ir hasta Aguadulce desde la capital, podrían tener que ir primero al apeadero de Roquetas. Algo que ni se ajusta a lo anunciado por la Consejería de Fomento, ni ocurre en la actualidad, teniendo en cuenta que por Aguadulce pasan no sólo los buses de la línea M330, sino la M301 (Almería-Hortichuelas-El Viso) que es la que más usan los vecinos de esa zona del municipio, así como la M333 (Almería-Almerimar), la M380 (Almería-Adra), y la M383 (Almería-Balerma).

PSOE

Poco antes de los anuncios realizados por Eloísa Cabrera a través de un comunicado, el PSOE volvía a reclamar un bus urbano real. Su portavoz, Manolo García, apeló al PP para que «asuma su obligación y responsabilidad» e inicie la puesta en marcha de un servicio de transporte urbano. Para ello, desde el PSOE se anunció la presentación de una nueva moción en este sentido con el objetivo de «mejorar la movilidad en el municipio».

Los socialistas aseguran en su propuesta que desde el Consorcio Metropolitano de Transportes se persigue el objetivo de conseguir que el transporte urbano sea una «alternativa real» al vehículo privado, de ahí que entre los cambios que se pondrán en marcha está la conversión de la línea M330 en un servicio expreso de pocas paradas, lo que reducirá los tiempos entre Roquetas y Almería considerablemente y muy debajo de la hora que se tarda actualmente. «Esta mejora implicará necesariamente la modificación de recorridos y la supresión de algunas líneas y paradas que actualmente se ven obligados a hacer los autobuses interurbanos», anunció el portavoz socialista, que recordó que estos buses «están cubrienddo el servicio que debería ofrecer una línea netamente urbana, que el municipio debería prestar según ley al tener más de 50.000 habitantes».

Manolo García celebró también los cambios anunciados por la Junta sobre la implantación de una línea circular que comunique todo el Poniente, así como la potenciación de la línea con la Universidad, recordando que las mejoras de las comunicaciones con la UAL y el hospital, han sido una reivindicación constante de su partido.

En este sentido, García recordó que ya en enero 2016 el PSOE presentó una moción reclamando la puesta en marcha del servicio urbano y «fue rechazada por el PP y la abstención de Ciudadanos». El portavoz socialista aludió a uno de los argumentos esgrimidos precisamente por Eloísa Cabrera para rechazar la propuesta, la inminente presentación de los resultados del diagnóstico del Plan de Movilidad Urbana Sostenible que supuestamente se iba a dar a conocer en marzo del año pasado. «Lamentablemente dicha información no se dio en marzo, ni en abril, ni en mayo, ni nunca», censuró García.

«Un escándalo» para IU

Izquierda Unida valoró ayer los anuncios realizados por la teniente de alcalde, calificando de «escándalo» que la dirigente popular hable de «presiones» de la oposición sobre este asunto. «Lo único que queremos es que se cumpla la ley», aseguró Juan Pablo Yakubiuk.

Yakubiuk acusó a Cabrera de «vender humo una vez más» con respecto al transporte urbano, y considero que «no se entiende que a día de hoy una ciudad como Roquetas no cuente con un servicio de transporte público municipal». Además, calificó de «urgente» este asunto y acusó a la edil de «actuar de mala fe» con sus afirmaciones sobre la desconexión de Aguadulce con Almería, «o intenta confundir o muestra un desconocimiento total sobre el funcionamiento del servicio», dijo.

Desde IU se exigió a Cabrera que «deje de escudarse en los técnicos y asuma su responsabilidad política, porque después de más de 20 años de gobierno del PP en la ciudad, ni sus 100.000 habitantes, ni sus turistas, pueden desplazarse por el término municipal a través del transporte público». IU apostó, una vez más, por una red de microbuses para conectar los barrios.