Clava un cuchillo a su pareja, se autolesiona y salta por la ventana

Una ambulancia y varios vehículos policiales en la calle en la que se produjo el suceso./RED CIUDADANA
Una ambulancia y varios vehículos policiales en la calle en la que se produjo el suceso. / RED CIUDADANA

La víctima, ya fuera de peligro, nunca había denunciado malos tratos por parte de su agresor, que permanece en el hospital bajo arresto

ALICIA AMATE y J. VALDIVIAALMERÍA

Pasaban apenas diez minutos de las siete de la mañana de ayer. Varios disparos llamaron la atención de los vecinos del entorno de calle Colombia, en el barrio de Buenavista de Roquetas de Mar. Inmediatamente, el teléfono de Emergencias 112 comenzó a recibir llamadas alertando sobre lo que, en principio, parecía ser una pelea en la calle y un tiroteo. Sin embargo, nada tenían que ver las balas ni la pólvora con el suceso que acabaría con dos personas -víctima y agresor- trasladadas de urgencia al hospital de Poniente de El Ejido con heridas producidas por un arma blanca «de grandes dimensiones».

Los hechos se remontan al amanecer, minutos atrás de la hora en la que se comenzaron a recibir los avisos de vecinos y testigos. Una pareja, él de 33 años y ella de 25 y ambos de origen colombiano, se encontraba en la cama. De repente, según relataron fuentes sanitarias, él se despertó, cogió un cuchillo jamonero y se lo clavó a ella para, después, hincarlo en su propio abdomen y saltar por la ventana de la vivienda en la que convivían. Al parecer, era la primera vez que sucedía algo así en los años que llevaban de relación.

De hecho, según confirmaron fuentes de la Guardia Civil, no existen denuncias previas de malos tratos por parte de la víctima por episodios de violencia anteriores. Ahora, deberá ser ella quien decida denunciar a su agresor que, por otro lado, fue detenido por los agentes de la benemérita que se personaron en el lugar de los hechos minutos después de que tuviera lugar el apuñalamiento, la autolesión y el salto por la ventana.

Enfrentamiento en la calle

Fueron los agentes de la Guardia Civil que acudieron al lugar quienes efectuaron los disparos que llamaron la atención de los vecinos del entorno mientras intentaban detener al agresor, quien trató de evitar ser arrestado empleando el cuchillo que portaba. De ahí que los guardias civiles que trataban de detenerlo se vieran obligados a usar sus armas. Eso sí, únicamente «con fines disuasorios», remarcaron desde la Comandancia, por lo que nadie resultó herido por los proyectiles.

El detenido, de iniciales H. B. S, fue trasladado con heridas de gravedad hasta el hospital de Poniente donde, siempre bajo vigilancia de agentes que lo escoltan, se le atendió de urgencia. Es más, de acuerdo a lo descrito por la Comandancia de Almería, las heridas del agresor son de mayor gravedad que las de la víctima, que presentaba daños en una mano cuando fue atendida por los servicios de emergencias sanitarias. Sin embargo, el arrestado, además de las heridas que él mismo se habría provocado en el abdomen presentaba también cortes más superficiales en el cuello cuando fue atendido por los servicios sanitarios. Una situación por la que se valoró en el hospital de Poniente la necesidad de que fuera intervenido quirúrgicamente.

La investigación sobre lo ocurrido continúa abierta y se han activado los protocolos propios de los casos relacionados con violencia de género para atender a la víctima de 25 años de edad. Por su parte, el detenido permanecerá hospitalizado hasta recuperarse de las heridas que, presuntamente, se habría producido él mismo con el cuchillo que fue recuperado por los agentes de la benemérita. Un vídeo grabado por un testigo y hecho público a través de redes sociales muestra cómo el varón de 33 años saltó por la ventana y continuó caminando por la calle en la que fue hallado gritando de manera incomprensible.

 

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