Amat quiere cubrir las ramblas del Cañuelo y San Antonio con el dinero del hospital

Imagen de la rambla del Cañuelo. /J. VALDIVIA
Imagen de la rambla del Cañuelo. / J. VALDIVIA

De los dos proyectos se habla desde hace más de una década, pero nunca se han llegado a ejecutar, ahora se quieren hacer y ya se ha pedido permiso a la Junta

JULIO VALDIVIA ROQUETAS DE MAR

Sin el gran proyecto del hospital, que finalmente ejecutará la Junta de Andalucía, en el Ayuntamiento de Roquetas se buscan a contrarreloj actuaciones de gran envergadura de cara a las elecciones municipales, aprovechando el ahorro de 32 millones de euros que tendrá el municipio, dispuesto como se sabe a asumir esa obra multimillonaria, pese a que no le correspondía ejecutarla.

Apenas unas horas después de que la Junta anunciara su intención de asumir el proyecto, la Junta Local de Gobierno presidida por Gabriel Amat, aprobó solicitar a la Administración autonómica autorización para cubrir dos de las grandes ramblas del municipio, la del Cañuelo y la de San Antonio.

Así lo anunció el primer edil en el Pleno del pasado jueves en el que se dio el visto bueno al nuevo convenio del hospital, y en cuyo debate surgió la cuestión del destino de los 32 millones de euros ahorrados. Varias fueron las alusiones de la oposición al hecho de que ese dinero debió haberse previsto para inversiones que sí son de responsabilidad municipal. El principal enfrentamiento se produjo con Ciudadanos, cuya portavoz, Lourdes García, reclamó cuestiones como los pluviales, el inexistente servicio urbano de transporte o el mantenimiento de los espacios libres, asuntos que vienen generando cada vez más polémica. Unas sugerencias que no sentaron nada bien al alcalde roquetero, que reprochó a la formación naranja que no aprobara el presupuesto de este año, lo que en su opinión invalida sus propuestas, aunque los proyectos que anunció no están contemplados en esos presupuestos.

Rambla del Cañuelo

La idea de cubrir ambas ramblas no es nueva. En el caso de la rambla del Cañuelo ya hubo intención precisamente con el convenio urbanístico con el que se pretendía financiar el hospital hace una década. El Ayuntamiento y los promotores, a cambio de aportar una parte del dinero que costaría el centro hospitalario, aprobaron un convenio que implicaba la construcción de tres rascacielos frente a Gran Plaza, a los que se liberaba de la VPO, que se ubicó sobre el mercado de abastos, para lo que se iba a hacer un nuevo edificio.

Además, buena parte del suelo de equipamiento que los promotores debían reservar para el desarrollo de toda esa zona pretendieron ubicarlo en la rambla del Cañuelo, para lo que la idea era cubrirla. Aquella maniobra no prosperó, ya que la Junta de Andalucía recordó que era ilegal contemplar como equipamiento de un desarrollo urbanístico un terreno que ya era público como una rambla, lo que obligó a modificar el proyecto y reducir las aspiraciones de los promotores quedándose el plan en dos edificios, uno de ellos de gran altura y otro de menor tamaño.

Ahora, más de una década después, el Ayuntamiento quiere retomar esa vieja aspiración de cubrir la rambla que divide actualmente Las Salinas de Roquetas pueblo. Si bien hay que recordar que hasta el momento el Consistorio no ha prestado atención a sus márgenes, acondicionados en su día por la Junta de Andalucía como corredores verdes, y completamente abandonados por el Ayuntamiento, encargado de su mantenimiento, como se puede comprobar en el espacio que une Las Salinas con el centro comercial, sobre cuyo abandono hace años que se quejan los vecinos de los edificios colindantes.

Amat ya habló de sus planes para cubrir la rambla cuando se inauguró el moderno puente que la cruza en la actualidad, en el que se invirtieron alrededor de 4 millones de euros hace una década. El primer edil ya dijo entonces que desde el puente y hacia la playa se acondicionarán zonas verdes, mientras que el tramo hasta la carretera de Alicún sería diseñado «para espacios amplios para mercadillos y recinto ferial».

Rambla de San Antonio, en Aguadulce. J. VALDIVIA
Rambla de San Antonio, en Aguadulce. J. VALDIVIA

Rambla de San Antonio

En el caso de la rambla de San Antonio ya hubo un proyecto para su acondicionamiento tras años de denuncias sobre su mal estado. En este caso, la rambla se incluyó dentro del convenio para el arreglo de buena parte de los cauces del municipio, firmado entre el Ayuntamiento y la Confederación Hidrográfica del Sur, que posteriormente heredó la Agencia Andaluza del Agua. Aquel convenio permitió acondicionar varias ramblas, unas por parte del Ayuntamiento y otras de la Junta, pero la de San Antonio, que correspondía a la Junta de Andalucía y que era uno de los proyectos más importantes, se quedó sin fondos y nunca se llegó a arreglar, ya que después de quedarse la partida sin ejecutar llegaron las restricciones presupuestarias. El PP ha acusado en varias ocasiones a la Junta de desviar el dinero previsto para aquella actuación a intervenciones en otros municipios.

Dos proyectos vistos con gran recelo

El Ayuntamiento tendrá que hilar fino con los dos proyectos si no quiere que se le vuelvan en contra, ya que como ha podido comprobar IDEAL estos días, en ambos lugares hay importantes recelos, no solo por la complejidad de unas intervenciones que, mal diseñadas, pueden generar problemas.

En el caso de la rambla de San Antonio, el proyecto diseñado por la Junta ya generó preocupación y contestación entre los vecinos de esta parte de Aguadulce, acostumbrados al pulmón verde y los árboles que ya tiene el cauce y recordando las praderas de césped que en su momento tenía. La misma controversia podría darse en Roquetas con la rambla del Cañuelo, como estos días ya apuntaban vecinos viendo el antecedente del parque de Los Bajos y su onmipresente hormigón.

Precisamente al respecto se ha pronunciado este fin de semana Izquierda Unida, formación que esta misma semana también presentaba una moción solicitando la modificación del proyecto diseñado en su día por la Junta de Andalucía para la rambla de San Antonio y pidiendo que los cambios «se hagan contando con la participación de los vecinos, para definir qué tipo de actuación se realizará, con el fin de que la solución responda adecuadamente a las demandas de la zona».

Para IU «ya es hora de poner en valor esta zona y dotar a Aguadulce de espacios para diferentes actividades, así como recuperar un espacio natural de esparcimiento que siempre fue muy valorado por la ciudadanía y que en los últimos años adolecía de cuidados y mantenimiento», explicó la concejal Sensi Marcos. La edil advirtió que «que no pase como con el ya conocido 'Parque de hormigón de Los Bajos'» y defendió «el encauzamiento de las aguas sin necesidad de entubar, así como recuperar las zonas de praderas verdes respetando y manteniendo la arboleda existente, y dotando tanto de nuevas instalaciones de equipamiento cultural y deportivo por un lado, como del recinto ferial tan demandado hace años en Aguadulce por otro». IU reclamó restaurar la vieja desaladora para usos culturales como ya prometió en su programa electoral de 2015.

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