Amat se apoya en la concejala tránsfuga para seguir adelante con sus planes en Las Salinas

El desarrollo de Las Salinas volvió a generar ayer un intenso debate en el pleno municipal./ARCHIVO
El desarrollo de Las Salinas volvió a generar ayer un intenso debate en el pleno municipal. / ARCHIVO

El pleno aprobó ayer provisionalmente la innovación que divide el sector de Las Salinas para poder desarrollarlo por fases

JULIO VALDIVIAROQUETAS DE MAR

Con la negativa de PSOE, IU, C's y Tú Decides, el alcalde de Roquetas, Gabriel Amat, pudo sacar adelante la aprobación provisional de la innovación para impulsar el polémico proyecto de urbanización de Las Salinas, gracias al apoyo de la concejal no adscrita, María José López.

Fue un intenso y largo debate en el que destacó el papel de la edil exsocialista, que fue la que más defendió el proyecto, además del cambio de postura de Ciudadanos, que ayer se opuso al mismo, cambiando la estrategia seguida con la aprobación inicial el año pasado, cuando fue precisamente su voto el que la posibilitó.

La modificación aprobada de forma provisional tras la inicial del año pasado, se hace una vez desestimadas las cerca de 1.000 alegaciones presentadas y obviando las cerca de 30.000 firmas recogidas contra el proyecto a través de la plataforma Change.org, oposición que motivó la apertura de una investigación por parte del Defensor del Pueblo, como ya informó IDEAL.

Ahora faltará un último trámite, el correspondiente informe de la Junta de Andalucía que confirme si los planes urbanísticos de Roquetas se ajustan a la legalidad, para su aprobación definitiva. Llegado ese caso, el Ayuntamiento roquetero tendrá vía libre para dividir el sector de Las Salinas, que abarca un gigantesco espacio de unos 2 millones de metros cuadrados entre Roquetas y Aguadulce, en cuatro unidades de ejecución, planificando y poniendo fecha a su desarrollo, empezando por la parte más atractiva para los promotores.

Las intervenciones de los críticos con el proyecto acabaron convertidas en un debate sobre el modelo de ciudad en el que afloraron las críticas al PP por su apuesta por la especulación inmobiliaria. Así lo dijo por ejemplo el PSOE, cuyo concejal Juan Francisco Ibáñez, fue el primero en intervenir para calificar de «día triste» la jornada.

Ataques a López

Desde el PSOE se centró buena parte del discurso en atacar a la que hasta hace unos meses fue su compañera, y cuyo apoyo fue decisivo para que el PP sacara adelante sus planes, al recordarle que en su momento redactó «de su puño y letra» algunas de las alegaciones presentadas contra el proyecto. Para Ibáñez, el proyecto de Las Salinas «cercena de un tajo el futuro de Roquetas para los próximos 50 o 100 años», recordando la «ruina» de los 200 millones de euros que el Ayuntamiento tendrá que adelantar para su construcción y la apuesta por la construcción con miles de viviendas vacías y cuyo modelo económico ya hizo que Roquetas fuera considerado el segundo municipio de España más afectado por la crisis.

El PSOE denunció que mientras desde el PP se sigue apostando por un modelo basado en el «ladrillo y el hormigón», Roquetas se mantiene en el puesto 77 de Andalucía y 1.165 de España en renta per cápita, olvidando sectores fundamentales como la agricultura o el turismo, y no apostando por otros de futuro como las nuevas tecnologías.

Desde IU también se hicieron duras críticas hacia los planes urbanísticos de Gabriel Amat. El concejal, Juan Pablo Yakubiuk consideró que los criterios de oportunidad y conveniencia con los que se pueden justificar las innovaciones no se cumplen. En su opinión, el proyecto no es oportuno cuando incrementa en más de un 20 por ciento el suelo urbano, lo que calificó de «bestialidad» teniendo en cuenta que queda mucho suelo aún por desarrollar y consolidar que ya tiene esa calificación. Y por otro, afirmó que no es conveniente, teniendo en cuenta que el proyecto costará 200 millones de euros, la mitad de ellos en la fase que se quiere hacer primero, que se recuperará cuando los promotores paguen, dinero al que además habrá que sumar el mantenimiento de toda esa zona, que tendrán que asumir los vecinos del resto del municipio mientras llegan habitantes allí. «No podemos mantener la ciudad que tenemos ahora mismo, cómo vamos a mantener esas calles, cuando hay sectores con problemas de mantenimiento», se preguntó.

Ciudadanos también intervino en el punto para criticar la especulación urbanística que propicia el PP con sus planes. Así lo dijo su portavoz, Lourdes García, quien se preguntó por el valor añadido que puede ofrecer Roquetas a los turistas más allá del sol y la playa que tienen otros muchos puntos. García reclamó un proyecto de ciudad y de futuro que en su opinión no es el que el PP quiere para Las Salinas. Además, echó en cara que el Ayuntamiento haya vinculado a ese sector otras actuaciones como la variante o el hospital que corresponden a otras administraciones, mientras los servicios que sí dependen del Ayuntamiento como la limpieza o el transporte público presentan serias deficiencias.

En cuanto a Tú Decides, su concejal, Toñi Fernández, trasladó al PP la pregunta que a su juicio se hacen los vecinos sobre si existe la necesidad ahora en Roquetas de «invertir en ladrillo», teniendo en cuenta que la urbanización «va a salir del bolsillo de los ciudadanos». Fernández también recordó los problemas de limpieza y mantenimiento que a su juicio tiene el municipio, como para impulsar una nueva urbanización. Además, recordó que en breve se encargará la redacción de un Plan Municipal de Vivienda y Suelo, al que en su opinión habría que esperar para conocer las necesidades reales de nuevas viviendas que tiene el municipio.

Los críticos con el proyecto coincidieron en su mayoría a la hora de criticar la «asfixia» que supondrá rodear la Ribera de la Algaida y el yacimiento de Turaniana, de edificios de casi 30 plantas.

Defensa del proyecto

Las críticas de todos los grupos de la oposición a los planes de Las Salinas, llevaron al PP a defender con «orgullo» su modelo de ciudad. Así lo manifestó su portavoz, Eloísa Cabrera, quien acusó a los partidos de usar Las Salinas como «arma electoral arrojadiza». Cabrera recordó que la modificación aprobada provisionalmente ayer, no aumenta la edificabilidad del sector, «simplemente divide el sector» y también mencionó que el PGOU del año 1998, que apoyó el PSOE entonces, ya incluía más viviendas de las que ahora se quieren construir en Las Salinas. Cabrera dijo que los populares «estamos orgullosos de la Roquetas que hemos hecho», una ciudad que calificó de «abierta y cosmopolita», y aludió a la «valentía» de Gabriel Amat para impulsar la variante con el acuerdo para conseguir el suelo que en su día él mismo propuso a la Junta vinculándolo precisamente a Las Salinas.

También intervino al final del debate el alcalde, quien al igual que su portavoz, recordó que de las 908 alegaciones presentadas el año pasado, sólo 11 corresponden a propietarios. Amat insistió en que «lo único que se puede hacer es lo que nos permite la ley» y sobre la ciudad construida, recordó que de los más de 40 años de democracia, 18 han tenido gobiernos socialistas y 22 del PP, recordando la situación que había en Roquetas cuando alcanzó el poder con un Ayuntamiento en «quiebra».

Por último, mencionar la que sin duda fue la mayor defensa del proyecto de Las Salinas, la que hizo en sus intervenciones la edil no adscrita, María José López. Quitó hierro al trámite aprobado ayer, recordando que aún falta pasos por dar y acusó a los opositores de generar alarma con datos que relativizó como la inversión de 200 millones o las 8.000 viviendas anunciadas. López mencionó además las últimas cifras de venta de viviendas registradas, que en su opinión demuestran que «estamos en racha» y que el sector se está recuperando. La edil aseguró defender ante todo el desarrollo económico de Roquetas y el consenso por encima de todo, frente a los partidos que se oponen por sistema.

Fotos

Vídeos