El ave acuática más amenazada de Europa echa raíces en la Ribera de la Algaida

El ave acuática más amenazada de Europa echa raíces en la Ribera de la Algaida

Según la asociación Serbal dos parejas de cerceta pardilla han conseguido criar en este lugar recién reconocido como humedal

JULIO VALDIVIA ROQUETAS DE MAR

El humedal de la Ribera de la Algaida sigue dejando en evidencia a los que durante años han negado su valor ambiental. Ya se sabía que la cerceta pardilla, el ave acuática más amenazada de Europa, tenía en este punto situado entre Roquetas de Mar y Aguadulce, uno de sus lugares habituales de cría, pero este año el número de ejemplares que han sido observados ha batido récords, según las estadísticas difundidas esta semana por la Sociedad para el Estudio y Recuperación de la Biodiversidad Almeriense, Serbal.

En concreto, desde finales de abril se vienen observando ejemplares de cerceta pardilla en la Ribera de la Algaida, llegando a verse hasta 8 individuos juntos, «algo realmente inusual», según reconoce Emilio González, del colectivo conservacionista, que desde hace años vienen realizando labores de difusión y observación en esta parte del municipio roquetero.

Ese seguimiento permitió observar dos hembras muy asentadas en dos charcas diferentes del espacio reconocido recientemente por la Junta de Andalucía como humedal. Así, mediante el uso de cámaras de fototrampeo para evitar molestarlas mientras se controla su estado, se descubrió el pasado 14 de junio la existencia de una hembra acompañada de ocho pollos, y el 22 de junio una segunda hembra con otros tantos pollos. «Estamos seguros de que se trataba de dos hembras distintas pues ambas charcas están muy separadas y los pollos observados eran de edades diferentes», se aseguró desde esta organización defensora de la Ribera de la Algaida.

La constatación de estas dos parejas reproductoras ha sido recibida con alegría por los defensores de la Ribera y las aves, se trata de una especie que todos los años visita esta zona, pero que no siempre se reproduce, ya que depende del nivel de agua que se alcance cada año en el humedal. Hasta el momento se ha podido confirmar su reproducción en al menos dos ocasiones en la última década, algo que para Serbal debería servir para que este paraje sea considerado como «Lugar Crítico para la Reproducción de la Especie», que es como el Ministerio de Medio Ambiente califica, en su 'Estrategia para la conservación de la cerceta pardilla en España' a aquellos «lugares que se consideran vitales para la supervivencia y recuperación de la especie, constituidos por los humedales donde se encuentra actualmente presente de manera regular».

Entre 50 y 60 parejas

Para entender las dimensiones que tiene en la comunidad científica y conservacionista la reproducción de dos parejas en un lugar como la Ribera de la Algaida, Serbal recuerda que según los datos oficiales sobre esta especie, en los últimos años el número de parejas reproductoras en España se sitúa entre 50 y 60, la gran mayoría de ellas en Andalucía, aunque también tiene presencia en la Comunidad Valenciana y Baleares.

El colectivo asegura que «la población de cerceta pardilla de la provincia de Almería se considera vital para el contexto general de conservación de la especie en nuestro país». De las 60 parejas que quedaban el año pasado, la mayoría se concentran en Andalucía occidental (Cádiz y Doñana), Almería, Alicante y Baleares, «siendo precisamente los humedales de Almería los que hacen de conexión entre las poblaciones andaluzas y alicantinas».

En la provincia, también se ha detectado la presencia de cerceta pardilla y su reproducción en otros dos espacios naturales, como son la Cañada de las Norias y Punta Entinas-Sabinar, lugar éste último que comparten los municipios de Roquetas de Mar y El Ejido.

La cerceta pardilla es un ave muy discreta y desconfiada, especialmente durante la reproducción, por lo que su seguimiento se hace muy complicado, según destacan los que llevan tiempo observando los ejemplares que han elegido la Ribera de la Algaida para criar sus polluelos.

El valor que adquiere Roquetas de Mar como lugar de reproducción del ave acuática más amenazada de Europa es muy importante y va más allá de su importancia ambiental. Junto al resto de las numerosas aves de la Ribera y Punta Entinas, la cerceta es uno de los principales argumentos para atraer visitantes ornitológicos, que de momento están llegando en escaso número y más gracias a las acciones de las propias organizaciones ecologistas y conservacionistas que por una apuesta desde las Administraciones públicas. Y todo pese a que el turismo ornitológico es de gran poder adquisitivo y tiene enorme potencial para romper la estacionalidad que lastra a destinos de sol y playa Roquetas. Numerosas regiones están apostando por él de un tiempo a esta parte. En Roquetas se ha llegado a tratar alguna iniciativa de la oposición (IU presentó una moción en la anterior legislatura) para su estudio y potenciación, pero hasta ahora no ha habido planes específicos.

Más protección legal para el humedal de la Ribera de la Algaida

Amenazada durante años por los planes urbanísticos del Ayuntamiento de Roquetas de Mar, que batalló legalmente junto a los promotores para evitar que se incluyera en el deslinde de Costas, negando sus valores medioambientales, con la idea de incluirlo en la urbanización de Las Salinas, el futuro de la Ribera de la Algaida parece hoy por hoy más asegurado que hace unos años. El Ayuntamiento de Roquetas, en plena polémica por la urbanización de Las Salinas, ha aclarado en numerosas ocasiones en estos meses que no se va a construir en este punto, sobre el que llegó a planificar un campo de golf e instalaciones deportivas.

La inclusión de este lugar como parque comarcal y el reciente reconocimiento como humedal, algo que ecologistas y defensores del espacio llevaban más de una década reclamando, ha supuesto un cierto reconocimiento del valor del mismo, mientras se espera que Costas se aclare con el deslinde que lo protegía en su día y que el Consistorio y los promotores lograron tumbar en los tribunales por un defecto de forma en el proceso de aprobación del documento de deslinde.

Pero la calificación de humedal que tanto costó que llegara de la Junta de Andalucía, no es suficiente. Así lo consideró esta semana Serbal, que reclamó la protección «definitiva» de este humedal. «Aunque recientemente la Ribera de la Algaida ha sido incluida en el Inventario de Humedales de Andalucía, esto no la protege legalmente», asegura la asociación. Para Serbal «son aún muchas las amenazas que persisten sobre este humedal, entre las que destacan las molestias a la fauna por tráfico rodado y la presión urbanística de sus alrededores».

Hay que recordar que el tránsito de vehículos a motor en la zona sin ningún control, la gran acumulación de suciedad, escombros y basuras pese a las constantes limpiezas de sus defensores y, sobre todo, los planes urbanísticos del Ayuntamiento, que aunque no ha tenido más remedio que dejar fuera de los mismos a la Ribera de la Algaida, sí contempla urbanizar todos sus alrededores, siguen estando en el centro del debate. En el caso de la futura urbanización de Las Salinas, donde se construirán unas 7.000 viviendas con edificios de más de 20 plantas y el consiguiente aumento de población en toda esta zona, los ecologistas creen que la presión que se ejercerá sobre este espacio natural podría acabar con su actual biodiversidad.

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